Entre el 12 y el 18 de noviembre pasado se jugó en el Vilas Club la 4ta edición de la Copa PETROBRAS, la cual se realiza en 5 países –Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay- y termina con un Torneo de los Campeones.
Sergio Roitman se dio el gusto de levantar la copa Petrobras, junto a su gente, ganándole en la final al brasileño Marcos Daniel en dos sets (6-1 y 6-4). Los socios del Vilas Club fueron espectadores privilegiados de la conquista de Sergio, ya que tuvieron acceso a todos los partidos desde una tribuna exclusiva en el court principal.
Paralelo al torneo de profesionales se jugó el Pro-Am, el cual ganaron Arturo Romero (Fila Argentina) y el tenista Eduardo Schwank, venciendo en la final a Carlos Marinic (Vilas Club) y el tenista Horacio Zeballos.
La Copa Petrobras forma parte del circuito profesional más grande de la serie Challenger de América Latina, cuenta con 75 mil dólares en premios y estuvo sponsoreada –además de Petrobras, obviamente- por una muy buena cantidad de empresas de primera línea –ordenadas alfabeticamente: Bosch, Chandon, Fila, Freddo, Gatorade, Head, Honda, Illy, Intercontinental, La Nación, Medicus, Penn, TAM y el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires-.
Todos los años, al final de la temporada, se organiza el Torneo de los Campeones, que reune a los campeones de cada una de las fases y a 3 tenistas invitados. Este año el “Masters” se jugó –como el año pasado- al norte de Brasil, en Aracajú. La final la jugaron Sergio Roitman –otra vez sopa- y el chileno Nicolás Massú –ex 9 del mundo- y la victoria fue para Massú en un partido muy entretenido, con parciales de 6-7 (4-7), 6-4 y 6-4.

Desde 2004, cuando empezó a jugarse, este torneo tiene la feliz particularidad de ser el trampolín de lanzamiento de quienes obtienen el título. Así fue con Mariano Puerta, Guillermo Cañas –en su regreso al circuito-, Diego Hartfield y Carlos Bellocq, entre otros. Ojalá sea, entonces, el momento de Sergio.