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Artículos con los tags ‘Tenis’

La Copa en Casa

17 de Noviembre del 2008

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Faltan menos de 10 días para que se juegue la tan ansiada final frente a España. Algunos no lo podrán creer, pero los socios del Vilas tuvieron el jueves la posibilidad de ver el trofeo oficial y sacarse unas fotos con él. Así es: la ensaladera en el Vilas Club. Estas son las fotos entre las que se encuentran Marcelo Tinelli, Zabaleta, Fucci e incluso Chela buscando su nombre en las chapas de la copa.

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Después de un largo día en el predio del Vilas, la copa tenía que viajar a la Asociación Argentina de Tenis para estar resguardada. Nosotros no nos quisimos despegar del trofeo asi que tomamos parte en el “operativo desarmado”, que pueden ver a continuación.

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Ya sabemos que está en nuestro país, ahora queremos que se quede demostrándolo en la cancha. Es verdad, no va a ser lo mismo sin Rafa, de hecho algunos intentaron lo imposible para que el Nº1 jugara la final, pero parece que no lo conseguirán. Otros tantos viajaron a Mar del Plata para conseguir su entrada y no lograron dar con ellas, o por lo rápido que se agotaron o por lo indescriptiblemente caras que salían. Pero está bien, lo veremos por la tele llenos de orgullo.

Arriba Argentina, se viene la final.

Se viene la Davis

7 de Noviembre del 2008

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Buenos Aires (AAT, AFP) 

Pocos días faltan para que el Estadio Islas Malvinas se vista de tenis para albergar al torneo más importante a nivel mundial en lo que concierne a las naciones. Afortunadamente, el Vilas Club volvió a ser el lugar que eligieron los jugadores para dar los últimos golpes antes de emprender la epopeya que sugiere un evento de este porte. Hoy a la mañana nos pudimos deleitar con un entrenamiento exhaustivo de Agustin Calleri y José Acasuso, ex promesas hoy consagradas del tenis argentino.

Nuestra última oportunidad se remonta al año 1981, ocasión memorable en la que Guillermo Vilas encabezaba al equipo, triste domingo frente a los Estado Unidos. Así y todo, el mejor jugador argentino de todos los tiempos no dudó en declarar que “Argentina es amplia favorita”. Será la tercera final alcanzada, la primera que se jugará en casa.El rival será España, los días 21, 22 y 23 de noviembre, en la ciudad de Mar del Plata. Una Copa Davis cargada de entredichos, un deporte que emerge con efervescencia por el alto nivel logrado durante los últimos años, un seleccionado modelo decepcionado por la falta de consentimiento de la dirigencia y unas ganas de ganar que ni te cuento…David Nalbandian declaró que prefiere que Nadal este en cancha: “Yo quiero que (Nadal) venga, por supuesto. Tiene un condimento extra, sería más divertido, por más que sea más duro”, sostuvo Nalbandian, aunque aclaró que de todos modos España será un rival complicado. Acerca de David, Guillermo Vilas también hizo comentarios: “habitualmente, él se siente mejor en la parte final del año y lo está demostrando”.Otro que logró la convocatoria luego de un año excelente fue Juan Martín del Potro, cuyas capacidades también fueron aduladas por nuestro referente: “Es muy bueno, maneja muy bien todos los golpes. Tiene ductilidad y calidad. Hizo su carrera en tres meses, ahora debe apuntar a los grandes torneos”.Los dos últimos convocados son los ya conocidos y comprometidos Chucho Acasuso (Nº 48) y Agustín Calleri (Nº60). No se puede negar que en las últimas performances han dado demostraciones de ese sello característico del tenis argentino. A pesar de esto, los jugadores no se dejan estar y ejercitan permanentemente en el Vilas Club. A continuación podrán ver algunas fotos de lo que fue este entrenamiento de cara a la tan ansiada final.BubbleShare: Share photos - Craft Ideas

Clínica - Club Med Itaparica

6 de Noviembre del 2008

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El VIlas Club y el Club Med de Itaparica juntaron ambiciones para concretar una clínica de tenis sin precedentes. Arrancamos un sábado y terminamos un domingo, armando actividades durante toda la semana. El acceso era abierto, con lo cual tuvimos la suerte de conocer gente nueva y otros no tan nuevos. Además, logramos que el escribano Alice abandonara la pluma y el escritorio para tomarse un respiro de la mano del tenis… sabemos lo complicado que puede resultar esto; pero siempre se puede lograr con las sonrisas que despiertan el buen humor y “la Chispa”

Organizado por el headcoach de tenis del Vilas Club, Alejandro Fusilier, y con la colaboración de los profes Diego Fernandez y Fede Botirolli, los 20 inscripos tuvieron el agrado de disfrutar de unas cuantas clases de tenis en un lugar paradisíaco. Por primera vez en la historia de este deporte, tirar la pelota afuera de la cancha fue un placer: ahí nomás te topabas con las palmeras y la buena onda de nuestros pares brasileros.

Cada día se entrenaba una golpe distinto en un entrenamiento de aproximadamente dos horas, con sus respectivos 15 minutos previos y posteriores de elongación: se explicaba la teoría, después las demostraciones y luego la puesta en práctica. El primer día practicamos el drive, lugar donde nuestra promesa Mariano Montes Radío pudo hacer las veces de profesor con su excelencia. Después le tocó el turno al revés (acá se lucieron las hermanas Williams… em, perdón, las hermanas Lelczuc), al smash y al saque. Este último anduvo muy bien, salvo por Gustavo Cositorto que sigue teniendo problemas con su segundo saque… ¿Pudiste solucionar ese temita Gus? El último día hicimos un pequeño repaso de todos los golpes para finalizar la actividad con un toreneito de dobles donde todos pudimos jugar.

Para terminar con el profesionalismo que suele acompañar a esta institución, hicimos la respectiva entrega de diplomas y medallas y claro… ¿por qué no? una pequeña fiesta de despedida. Sin lugar a dudas, fue en estas circunstancias (fuera de la cancha) donde mejor se lució el loco Oscar Pauluchi.

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Pablo Cuevas - El Legionario de la Banda Oriental

28 de Octubre del 2008

cuevas.jpgGentileza Revista GRIP 

Por Lucas Argüelles

Es el único exponente actual del tenis uruguayo, dueño de un juego vistoso que seguramente va a dar que hablar. A pesar de algunos altibajos y “pecados de juventud”, este campeón de Roland Garros tiene todo como para ser otro de los protagonistas sudamericanos del circuito.

  No todos los días se tiene la posibilidad de ver a una pareja campeón de un Grand Slam de cerca. Sin embargo, como si fuese algo normal, lo podemos ver cuando nos acercamos a la cancha 1 del Vilas Club. Allí, Luis Horna y Pablo Cuevas, nuestro entrevistado, pelotean con la misma potencia con la que barrieron a sus rivales en Paris para quedarse con la copa de campeones.

Se va yendo la luz, y con Pablo nos sentamos en la terraza del lugar a tomar un café  para que escucharlo acerca de su carrera, las expectativas depositadas sobre él y historia y presente dentro del tenis uruguayo.

¿En qué momento de tu carrera tenística te encontrás?

Arranqué el año jugando los torneos ATP, algo que cambió bastante mi calendario con respecto a años anteriores. El primer cuadro principal en el que entré fue el de Viña del Mar, en el que estuve a punto de ganar el torneo. Eso dolió, fue una espinita que quedó por un tiempo. Pero me sirvió para meterme entre los 100 primeros, que era el objetivo a corto plazo, y además me permitió jugar varios torneos más, incluso algunos Masters Series.

Fue un año de transición hacia el mejor nivel. La verdad, esperaba que me fuera un poco mejor, me tenía confianza. Pero no pude ganar lo que pretendía, y lograr el objetivo de estar debajo del puesto 60. Pero arranca todo el año de nuevo, y espero encontrarme dentro de los 100 primeros otra vez.

¿Cómo fue entrar al circuito grande con semejante carta de presentación como la que tuviste en Viña?

La verdad que fue inesperado, a pesar de que estaba entre los objetivos. Me había operado hacía un mes, casi no hice pretemporada. Arranqué jugando contra Coria, en uno de sus mejores partidos, y esperando las dobles faltas que nunca llegaban. Después le gané a Verdasco, a Chucho (Acasuso) – en mi mejor partido-, y después, con González, me faltó un puntito nada más. Tuve dos match point, en su casa, se cortó la luz del estadio…(risas) prefiero no acordarme mucho. Pero sí, arranqué bien.

Tenés un juego bastante armado, lindo, al nivel de los mejores se podría decir. ¿Qué te falta para meterte en ese lote?

(piensa) Estuve muy contento después de Viña, con confianza. Incluso me sentía el protagonista de los partidos, no gané de casualidad, estuve agresivo. Después de del torneo me quedé un poco. Quizás el cambio de entrenador, cuando empecé con (Daniel) Orsanic, en el medio tuvo que ver. Me desordené un poco, fui perdiendo esa confianza y no la pude recuperar, casi hasta hoy. (piensa otra vez) Quizás me presioné un poco de más, porque empecé bien en el primer torneo, y esperaba que me fuera mejor, más fácil. Pero no se dio así.

Creo que para volver a meterme ahí tengo que recuperar, sí, el ranking, pero sobre todo la confianza en mi juego. No sentí que me faltara nada tenístico, sino el creerme que podía ser parte de ese grupo.

¿Cómo es trabajar con Daniel Orsanic?

La verdad que hoy me siento muy cómodo, igual que cuando empecé con el. Tal vez al principio no lo conocía mucho y no tenía la confianza para decirle que a veces me sentía un poco presionado. Me llevó un tiempo, pero creo que hoy estamos trabajando muy bien. Me ayudó en muchas cosas, y sobre todo tácticamente. Están faltando un poco los resultados, pero todo viene bien.

¿Cuánto tiempo del año pasás en Uruguay?

Muy poco, para Navidad solamente. El año pasado, por la lesión, creo que fue mayor tiempo que estuve ahí; casi todo diciembre y algunos días de enero, junto con otra semana en febrero por la Davis. Estoy viviendo con mi hermano acá en Buenos Aires, y a veces vienen mis viejos. En realidad, ellos vienen más de lo que vamos nosotros para Uruguay. Pero estoy muy poco; algún fin de semana largo, cuando vuelvo de alguna gira.

¿Cómo es bien tu historia? Naciste en Argentina, pero te fuiste siendo chico para Uruguay…

Sí, nací en Concordia y viví hasta los nueve años ahí. Nos fuimos para Uruguay por mi mamá, que es uruguaya, y sus papás estaban mal. Entonces me instalé allá y comencé a jugar los torneos nacionales a los doce años. La doble nacionalidad ya la tenía de antes. Viví en Uruguay hasta los 16 años, hasta que me instalé en Buenos Aires, pero ya con varios torneos jugados y estando en el equipo de Copa Davis.

¿Cómo ves el presente del tenis uruguayo y su futuro?

La verdad que en cuanto al presente, si bien no estoy mucho, entiendo que no viene muy bien; no vienen saliendo muchos chicos de abajo. Hace poco hubo un cambio de presidente, que parece que tiene las cosas bastante claras, y quiere crear un centro de entrenamiento. Creo que eso va ayudar a que bastante. Estos últimos años la gente empezó a darle más importancia a la Copa Davis, a los torneos que se organizan. Eso me pone contento. Espero que empiecen a surgir más tenistas de allá.

¿Qué se siente ser un campeón de Roland Garros?

(le da un sorbo largo a su café, mientras piensa la respuesta) No sé, es raro. De chico pensaba en ser campeón de un Grand Slam y lo veía como algo imposible. Lo disfruté increíblemente, lo tengo muy presente. Quizás fue por la manera en que lo ganamos que todavía no caigo del todo. Si bien nos teníamos confianza, con Lucho (Horna) solo habíamos jugado una vez, y no éramos los candidatos. En primera ronda nos tocó Clement-Llodrá y Lucho me dijo ¨bueno, nos vamos rápido; es durísimo¨. Y yo le respondí, mezcla de confianza e ironía ¨difìcil le tocó a ellos” (risas) Fuimos avanzando en un cuadro durísimo, contra los hermanos Bryan en cuartos de final, una semifinal durísima; y en la final fue muy raro. Fue nuestro mejor partido, lo ganamos en apenas 56 minutos, aprovechando todas las chances y no dándole ninguna a ellos. La verdad, fue el partido en el que menos nervios sentí. Se sufrió más en los partidos anteriores y se notó en los festejos, que fueron mucho más eufóricos, sacando todo afuera. Fue algo muy lindo que no voy a olvidar nunca.

Pasó Roland Garros, volviste a los torneos. ¿Te miraban distinto los otros jugadores?

Puede ser, sobre todo los sudamericanos. Al principio nos gastaban bastante. “Ahí viene el doblista”, me decían (sonríe). Muchos nos felicitaron, algunos sorprendidos, otros no tanto. Pero no más que eso.

¿Te cruzaste con los Bryan después de Roland Garros?

Me los crucé en el US Open, pero no pasó nada. Tampoco había hablado con ellos antes de Roland Garros, así que…(NdeR: durante la semifinal del torneo, apenas a un par de puntos de la victoria en el tie break del segundo set, Cuevas saltó la red en el cambio de lado, lo cual molestó a los hermanos Bryan y no lo saludaron al final del partido)

Tuviste algunos problemas dentro de la cancha. Uno fue el que ocurrió con los Bryan. El otro, con Brian Dabul, en la clasificación de la Copa Telmex de este año ¿Te ocurre porque sos impulsivo, lo tomás como algo aislado, lo estás trabajando…?

Lo de la Telmex, como decís vos, fue una reacción impulsiva, sin querer. Ya he pedido disculpas, y aclaré que no fue mi intención agredir a nadie.

En cuanto a lo de los Bryan, es el día de hoy que no creo que haya sido una falta de respeto. De hecho, ellos terminaron aclarando y pidiendo disculpas por no saludarme. Lo hice instintivamente, para cambiar de lado y no molestarlos por donde estaban pasando, sin pensar que se lo iban a tomar mal.

¿Te afecta en el juego el ser tan impulsivo?

Sí, puede ser. El tema de la ansiedad y los nervios es otra de las cosas que tengo que trabajar. No solo por las cosas que puedo decir, sino por la forma en que tengo que jugar los puntos importantes. Este año no lo pude mejorar mucho, quizás, por no tener tantos partidos de competencias.

¿Cómo es tu relación con los tenistas argentinos?

La verdad es que me llevo bien con la gran mayoría. Hace mucho tiempo que estoy acá. Cuando viajamos soy parte del grupo de los argentinos, soy uno más. Hincho por Argentina, vamos a comer juntos. No me siento sapo de otro pozo ni mucho menos. Me tratan bárbaro. Como Lucho, me siento un legionario más.

Como si ganar Roland Garros fuera poco, además te va a permitir viajar al Masters De Shanghai. ¿Cómo te sentís por eso?

Seguramente va a ser distinto a lo de Paris. Yo, en chiste, digo que somos los favoritos. Porque de las parejas que van, les ganamos a las tres. (risas) Claro que no es así. No somos los favoritos; y creo que tenemos que ir pensando así. Con Lucho vamos a disfrutarlo, sobre todo yo. Igual, vamos a tratar de ganarlo (sonríe)

Copa Petrobras Buenos Aires 2008

15 de Octubre del 2008

petrobras08_show_img_show_.jpg 

FIXTURE ACTUALIZADO 

Una vez más el Vilas Club tiene el agrado de traer a la Argentina, en conjunto con Petrobras, el Challenger que tanto entusiasmo despierta entre el público fanático de las raquetas. Se trata de la 5ta edición de un torneo que muestra, año tras año, las promesas que nos ofrece el tenis de alto nivel en nuestro país. Se jugará entre el 18 y el 26 de septiembre en el predio del Vilas Club -Valentín Alsina 1450-

Al igual que todos los años, estará presente un importante número de jugadores argentinos, entre los que se destacan Berlocq, Hartfield, Vasallo Argüello, Roitman (defensor del título) y Junqueira. Sudamericanos no van a faltar, dieron el presente Nico Massú, Lucho Horna, Thomaz Bellucci (que viene de ganar en Brasil) y Marcos Daniel. Españoles que no quieren quedarse afuera: Ramirez Hidalgo y Gimeno-Traver; luego otros jugadores internacionales como el autríaco Kollerer, el rumano Crivoi y el portugués Gil. Esta copa, que se realiza en otros 4 países -Colombia, Brasil, Uruguay y Paraguay-, finaliza en Buenos Aires, lugar donde se definirán los últimos lugares ocupados en el Torneo de Campeones que se disputará en Chile, allá por el mes de noviembre.

Las jornadas estarán divididas en dos etapas: el 18 y el 19 se jugará la estapa de quali y entre el 20 y el 26 sucederá la acción. Las entradas para ver la Copa en Buenos Aires pueden ser adquiridas vía Ticketek por el precio de $30 (día) y $45 para sábado y domingo. Para los que se queden afuera, TyC Sports televisará el torneo a partir del día 20. Los socios del Vilas tendrán, como todos los años, acceso gratuito al evento.

Para los tenistas resulta un evento bastante interesante dado que, independientemente de los 75 mil dólares con los que son premiados, los puntos otorgados son los que corresponden a los torneos de 100 mil dólares, eso es:

Singles
Campeón 70 US$ 10.800
Finalista 49 US$ 6.360
Semifinalista 31 US$ 3.765
Cuartofinalista 16 US$ 2.190
R/16 7 US$ 1.290
R/32 0 US$ 780

Dobles
Campeón 70 US$ 4.650
Finalista 49 US$ 2.700
Semifinalista 31 US$ 1.620
Cuartofinalista 16 US$ 960
R/16 7 US$ 540

Por otro lado, siempre es importante para ellos poder jugar en casa, donde el público más interesante los viene a ver, aquellos que nunca se encontraron recorriendo el mundo en busca de un court de polvo de ladrillo, aquellos que siempre lo miraron por TV. Para el disfrute de los jugadores, sumados a los socios del Vilas -que serán invitados y anfitriones al mismo tiempo- y para todos los que quieran acercarse y hacer uso de la oportunidad democraatizadora que ofrecen el Vilas y Petrobras, para TODOS TODOS ellos se realiza.

 Para seguir la Copa de cerca pueden ingresar al site oficial del torneo, con datos de todas las ciudades actualizados al instante: http://www.copapetrobrasdetenis.com.br/. Para cualquier información extra que no figure en Internet pueden comunicarse al Vilas Club: 4777-7500

Señores… a jugar.

Rafael Nadal - La justicia del guerrero inalterable y voraz

29 de Septiembre del 2008

Semblanza del español Rafael Nadal, un talentoso deportista que superó récords de precocidad hasta convertirse en el nuevo líder del circuito  nadal.jpg

Articulo publicado en la edición número 176 de la Revista GRIP , info@rgrip.com.ar

Por Sebastián Torok

 

Obstinado. Competitivo. Valiente. Sumamente profesional. Un talento natural. Con paciencia, aguardó tres calendarios espartanos para alcanzar su objetivo; resistiendo, bajo la sombra suiza, que algunos dudaran de él y fueran detrás de las luces de Roger Federer. Potente, insaciable, ganador…, Rafael Nadal llegó a la cima del mundo. Desde que a los cuatro años su tío Toni le regaló una raqueta y le enseñó a empuñarla con la mano izquierda –el mallorquín aun sigue escribiendo con la derecha–, el destino le tenía reservada una gratísima sorpresa. Ahora, estará en su fortaleza revalidar su obtención. Semblanza de un deportista que batió récords de precocidad, uno detrás del otro, haciendo un culto de la evolución. 

        

2000. Como “premio” a sus buenos resultados en las categorías menores, Nadal portó la bandera española en la presentación de la final de la Copa Davis, que la Armada conquistó por primera vez en su historia, ante Australia, en Barcelona.  2001. En su primera temporada como profesional, con sólo 15 años, consiguió nada más que un triunfo (en Sevilla, ante el israelí Matos Gil), aunque se destacó en torneos nacionales de su categoría. Finalizó la temporada en el puesto 818 del ranking de la ATP.2002. Con 15 años y 10 meses, consiguió el triunfo más precoz en un partido ATP de la historia, en el Abierto de Mallorca, ante el paraguayo Ramón Delgado, por 6-4 y 6-4. No conquistó títulos, pero continuó su progresión en las categorías juniors, siendo semifinalista en Wimbledon y ganando seis Future. Terminó el año en el puesto 235. 2003. El 21 de abril entró en el Top 100 de la clasificación ATP convirtiéndose, con 16 años y 10 meses, en el más joven en conseguirlo desde Michael Chang. Debutó en un Grand Slam y llegó a la tercera rueda de Wimbledon, siendo el más joven en obtenerlo desde Boris Becker. Fue semifinalista en Umag y ganó los challengers de Barletta y Segovia. Terminó en el puesto 47. 2004. Tras reponerse de una fractura por sobrecarga en el pie izquierdo, que no le permitió actuar en Roland Garros, se adjudicó su primer torneo ATP: en Sopot (Polonia), ante José Acasuso. Con 18 años y dos meses, fue el campeón más joven desde que Lleyton Hewitt levantó el trofeo de Delray Beach, en mayo de 1999. Pero su mejor momento llegó con el equipo de Copa Davis; fue decisivo en las semifinales contra la República Checa y obtuvo un punto clave en la final, batiendo al estadounidense Andy Roddick, por entonces N° 2 del mundo, por 6-7 (6), 6-2, 7-6 (6) y 6-2, en 3h38m (con 18 años y 187 días, se convirtió en el tenista más joven en ganar la Ensaladera). Además, batió por primera vez a Federer (en octavos de Miami). Terminó en el puesto 51, con 40 partidos en la temporada, 24 ganados y 16 perdidos (60% de efectividad). La ATP realizó una votación para designar al Jugador Revelación y Rafa ganó con el 51% de los votos.2005. El año del despegue definitivo. Logró 11 títulos, incluidos cuatro Masters Series (en la definición de Montreal batió a Andre Agassi) y el Grand Slam de Roland Garros (ante Mariano Puerta en la final); fue el arranque de un reinado aun vigente en París. Estuvo en Buenos Aires, donde perdió en cuartos contra Gastón Gaudio, con un resultado curioso: 0-6, 6-0 y 6-1. Nunca más un argentino pudo ganarle sobre una superficie lenta. Al final del año consiguió tantos trofeos como el Nº 1, Federer, y en julio ya había alcanzando la segunda posición del ranking. Jugó 85 partidos, ganando 76 y perdiendo 9, el 89,4%.2006. Inactivo los cuatro primeros meses del año por una lesión en el pie izquierdo. Recuperado, superó la marca de victorias consecutivas sobre polvo de ladrillo que tenía Guillermo Vilas. Revalidó su título en Roland Garros y llegó por primera vez a la final de Wimbledon. En total, levantó cinco trofeos, batiendo a Federer en Dubai, Montecarlo, Roma y Roland Garros; llegó a las semifinales de la Masters Cup, en China. Disputó 69 partidos, ganando 57 y perdiendo 12: el 82,6 por ciento.2007. Con dolores permanentes en sus rodillas y otros padecimientos musculares, capturó seis títulos en nueve finales alcanzadas durante toda la temporada; perdió la final de Hamburgo con Federer y dejó el récord de imbatibilidad sobre polvo en la cifra de 81 victorias. Además, cayó en la final del Masters de París ante David Nalbandian y en la maratónica definición de Wimbledon, ante el suizo, aunque exhibiendo una enorme mejoría sobre césped. Pero por tercer año consecutivo conquistó Roland Garros. Jugó 81 partidos, ganó 68 y perdió 13, el 84 por ciento.

2008. El año de su consagración. El serbio Novak Djokovic amenazó con quitarle el segundo lugar, pero Rafa soportó el desgaste atlético, consiguió su cuarto título consecutivo en Roland Garros igualando la marca de Bjorn Borg (además, no cedió ningún set) y por fin derrotó a Federer en Wimbledon, en una de las mejores finales de la historia (ya había avisado de su evolución sobre césped en Queens). Alcanzó la gloria ganando la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín y alcanzó el número uno de la clasificación de la ATP tras 237 semanas de reinado suizo. Por su edad (22) y su inagotable capacidad de superación, debería entenderse que este logro de Nadal se extenderá por mucho tiempo, más allá de que la carrera de Federer no esté terminada.   rafael_nadal1.jpgCambió los hábitos de los españoles Por Alba Casanovas (*) Es un héroe. Una figura. Un ídolo. España se encuentra en el punto más álgido de su historia deportiva después de muchos años de larga travesía por el desierto y Nadal fue uno de los primeros que empezó a cortar ese duro trayecto. El tenis masculino no se encontraba tan acomodado en la cima desde las efemérides de Manolo Santana, Carlos Moyá o Juan Carlos Ferrero.Es el mejor deportista del país de los últimos años y recuperó la fe perdida de los españoles en el deporte nacional. Con un simpático anuncio de un chocolate en polvo para la leche, terminó de ponerse a los más jóvenes y a sus madres en el bolsillo, demostrando que todo puede llegar si se trabaja desde pequeño. Joven, dinámico, cordial y honrado son sus facetas que han hecho conquistar y creer al pueblo español. Sus retos y triunfos emotivos cautivaron a los amantes del buen tenis.Hizo que los partidos de tenis posean una audiencia jamás tenida en televisión. No importa las horas que duren, los españoles chillamos al unísono “¡vamos, Rafa, vamos!”, haciendo honor a la inscripción de sus zapatillas.Todos nos rendimos a su carisma, a su zurda, a su juego y a sus victorias. Y los niños, ya no sueñan con ser como Raúl ni Xavi, símbolos futbolísticos del Madrid y el Barça, sino como Nadal.(*) Periodista de Gum FM, Catalunya (España).

GABRIEL MARKUS - El primer trabajador

19 de Septiembre del 2008

ARTICULO PUBLICADO EN LA EDICION 175 DE LA REVISTA GRIP

http://www.rgrip.com.ar/

info@rgrip.com.ar 

Por Lucas Argüelles.

Siempre será recordado por su triunfo ante Pete Sampras, único en el tenis de nuestro país. Sin embargo, tras el fin abrupto de una carrera signada por las lesiones, Gabriel Markus se hizo un nombre como entrenador con el trabajo fuerte como consigna. Muchas veces basta un segundo para darse cuenta que tipo de persona es la que se va a entrevistar. Lo primero que impresiona de Gabriel Markus es su seriedad, su pulcra presencia. Algo que no opaca su corrección ni sus buenos modales. Algo que seguramente debe ser uno de los motivos principales de porque tantos tenistas lo eligen como entrenador.Siempre es interesante entrevistar a jugadores que pertenecieron a otras épocas del tenis. Y, lo que es mucho más interesante es comprobar que a la hora de comparaciones entre los distintos momentos de este deporte, cada uno defiende el suyo. Markus, por muy centrado que sea, no escapa a esa generalidad. Esquivando los charcos de un día lluvioso, elegimos un banco, en el fondo de Deportes, un lugar que para Gaby, tal como lo conoce todo el mundo representa mucho. “Este club es como mi casa. Yo nací y crecí acá.” Así comienza esta entrevista, en la cual repasaremos tanto su vida de entrenador, como su fase de tenista profesional. ¿Cómo es tu presente?Bueno, se podría decir que actualmente mi forma de trabajar cambió con respecto a los últimos años. Me tomé un pequeño descanso del circuito grande. Estoy haciendo un trabajo con un chico americano, joven, que está tratando de meterse en el circuito. Estoy trabajando principalmente en Miami, lo que significa un traslado más corto para mí y para mi familia. Venía cansado. Fueron muchísimos años de estar viajando, de una intensidad muy grande, de estar siempre con dos o tres jugadores a la vez, lo que significaba estar afuera más de 40 semanas al año. Se podría decir que prácticamente no paré durante ocho años, sin vacaciones. Me fue muy bien, estuve muy contento, pero fue un período muy intenso. Y se presentó un momento en el que prefería estar un poco más en casa, con mi familia, con dos hijos y otro en camino. He tenido muchas ofertas de trabajo, de jugadores extranjeros que requería de un gran movimiento fuera del país, pero preferí apartarme. Estoy más tranquilo. Igualmente, siempre que estoy en Argentina entreno a jugadores y doy una mano a los que me pidan. ¿Y cómo es estar en Buenos Aires, después de casi diez años viajando y entrenando jugadores? ¿Qué cosas cambiaron para vos?Yo me lo tomo bien. Quizás parezca raro para mucha gente que haya cambiado de nivel de jugador o de circuito, pero fue una decisión personal de estar más tranquilo durante un tiempo, de estar más cerca de mis chicos. No me siento mal al respecto. Como te dije, tuve varias ofertas, pero las rechacé, hasta que tenga ganas de volver al ruedo. ¿Cómo es trabajar con más de un jugador a la vez, algo en lo que vos tenés mucha experiencia? Yo creo que no todos los entrenadores lo pueden hacer, porque no es fácil y requiere de un nivel de trabajo y de intensidad muy alto. A mí particularmente me gusta estar en grupo, porque en el circuito hay mucho tiempo libre, y con un solo jugador me sobraba todo ese tiempo. Me gusta estar en la cancha muchas horas. A mí siempre me resultó, y prácticamente todos los tenistas que han trabajado conmigo llegaron al punto más alto de sus carreras. No es fácil. Tenés que contar con jugadores flexibles, que tengan buena onda entre ellos, que entiendan como es el método. Aunque también he trabajado con un solo jugador.En un deporte tan individualista como el tenis, ¿cómo era manejar a varios tenistas, en su mayoría, de alto ranking?Justamente, creo que por el hecho de ser un deporte individualista, ese sistema de trabajo le hacía bien a los jugadores. El pertenecer a un grupo, compartir situaciones con otros compañeros de entrenamiento –porque eso es lo que son-, les hacía bien. Además, por ejemplo, a la noche vas a cenar y sabés que podés ir con varios más, o para conversar, o para entrenar ciertos aspectos. Creo que eso le da fortaleza al jugador y al grupo. A mí siempre me gustó eso: el no estar solo en este mundo tan complicado. Es verdad que también llegan momentos en los que aparecen algunos celos de los jugadores entre uno y otro. Muchas veces, también, les toca enfrentarse entre sí. Son situaciones especiales que hay que saber manejar, o bien darse cuenta de que ya no se puede seguir de esa manera. Pero en general, tuve muy buenos resultados y muy lindas sensaciones. Siempre fuiste un coach muy demandado. ¿Por qué pensás que tantos jugadores recurrieron a vos?Creo que habría que preguntarle a ellos. Pero creo que les brindo mucho. Primero, porque el tenis es algo que me apasiona. Vivo para esto, me fascina este mundo, y todo lo que significa entrenar a un jugador. El trazarse objetivos y cumplirlos es algo que me motiva mucho. Además, yo como tenista, viví muchas situaciones y es una experiencia que le puedo transmitir al que entreno. El que está conmigo sabe que puedo estar 20 horas adentro de una cancha, y siempre con la mejor disposición. Básicamente, que voy a hacer todo lo posible para que él mejore. Soy muy detallista, no se me escapa nada, y eso al jugador lo hace sentir seguro. Con vos como entrenador, David Nalbandian llegó en 2001 a la final de Wimbledon. Este año David, perdió en primera ronda. ¿Qué análisis te merece?Es difícil saber el por qué. David es un gran jugador. Yo creo que esa final de Wimbledon lo consagró como un grande dentro del tenis mundial. Después pasaron muchas cosas en su vida: creció, maduró, cambió su físico, tuvo muy buenos resultados también. David no es un jugador muy estable. Tiene picos. Por ahí no viene bien y cuando nadie lo espera, tiene muy buenos resultados en torneos importantes; y eso es lo que lo mantiene en los primeros puestos del ranking mundial. Que haya perdido en primera ronda este año es un resultado muy malo, pero seguramente el conoce los por qué. Quizás no está bien físicamente, alguna lesión, o quizás no tuvo un buen día. Puede pasar. Antes del torneo me preguntaron, y dije que David, si se encuentra medianamente bien, puede volver a hacer un gran torneo en Wimbledon. Es uno de los pocos que se sienten bien jugando en césped. Seguramente va a volver a tener una buena actuación allí. Hay cierta incertidumbre en cuanto al momento del tenis argentino. ¿Cuál es tu análisis de este presente?Yo creo que se está pasando por un momento realmente muy bajo, teniendo en cuenta los últimos seis o siete años. Estamos acostumbrados a ver argentinos en las finales casi todas las semanas del año, entonces esto es un poco shockeante para la gente. La realidad es que son cosas que pasan. Especialmente en el ambiente latino. Siempre hay momentos de bajón. Los tenistas argentinos no son de mantenerse en un alto nivel durante mucho tiempo, sino que tienen altibajos. ¿Por qué existe esa diferencia con los tenistas de Europa?Yo creo que es por una cuestión de cultura y de mentalidad. El jugador latino es mucho más emocional. Siente el triunfo de una manera muy importante, y cuando pierde un par de partidos se frustra, o se deprime. Esos cambios emocionales logran que no puedan mantener una regularidad durante el año. En cambio el europeo, no festeja demasiado cuando gana, pero tampoco se bajonea tanto cuando pierde. Es nuestra forma de ser. ¿Puede que ese sea el motivo por el cual no hubo más jugadores de esta región que no llegaron a ser número uno del mundo?Puede ser. Ser número es algo casi imposible. Es una persona en todo el planeta. Tenés que ser demasiado bueno para lograrlo. Creo que en estos último años si alguien tuvo la oportunidad de serlo, fue David. Tiene todas las cualidades tenísticas, pero no si no lo logró es porque es algo muy difícil. No podés jugar solamente tres torneos bien al año. Tienen que ser 20. Y eso es lo que más nos cuesta. Es algo reservado para muy pocos.  Hoy hay un número uno indiscutido como Federer, y otro que está cada vez más cerca, como Nadal. ¿Cómo preparás a un jugador para enfrentar a estos dos monstruos?Es una pregunta muy difícil. Primero, para ganarles, hay que ser muy completo. Un jugador que tiene debilidades no les puede ganar a ninguno de los dos. En polvo de ladrillo, Federer es más vulnerable, mientras que las otras superficies son muy pocos los momentos en los que se lo puede vencer. Hay que tener la capacidad de atacarlo, de jugarle a una velocidad alta, y no fallar. No dejarlo que tome la iniciativa del punto. Como muchas veces logra hacerlo Nalbandian, uno de los pocos a los que Federer no le gusta enfrentar.Nadal está demostrando que es un campeón impresionante. Gana en césped con un juego que no debería durarle ni dos partidos. Juega muy atrás, con mucho top, muchas veces no sabe resolver en la red; pero con la mentalidad y el físico que tiene, el tipo te gana. Es casi imposible derrotarlo en polvo de ladrillo. En cemento se lo puede complicar más. Los que le juegan bajo y rápido tienen chances. A Nadal no le gusta que le jueguen así, porque pierde tiempo. Vamos a tu época de jugador. ¿Cómo definirías tu carrera como tenista?Primero y principal, creo que, lamentablemente, tuve una carrera corta. Como todos saben, tuve muchas lesiones, y la rodilla no me dejó pasar los 24 años y tuve que abandonar. Retirarse a esa edad es prácticamente no haber empezado una carrera que se podría haber estirado hasta los treinta y pico. Fue mucho más corto que lo que pretendía, pero muy intenso. De hecho, hoy, 14 años después, la gente se sigue acordando de muchos partidos míos. Tuve la suerte de jugar algunos partidos de Copa Davis, aunque nunca de local, a pesar de haber rendido bien. Pude vivir casi todas las situaciones que a un tenista le puede tocar en el circuito. Jugué en estadios, en canchas chicas, estuve en todos los Grand Slams, le gané a grandes jugadores. A pesar de haber sido una carrera corta, está llena de recuerdos. Le gané a (Pete) Sampras, a (Thomas)Muster, a (Ivan)Lendl, a (Michael)Chang. De los más grandes que tuvo el tenis en su historia. Dentro de todo, creo que fue una carrera buena, y si no pude tener más fue por algo que estuvo fuera de mi alcance. ¿Cómo es jugar constantemente con lesiones?Fue muy difícil. Tuve que aprender a concentrarme,  a usar mucho más mi mente. Gran parte de mi carrera jugué con problemas físicos, pero pude aislarme bastante de eso. Era fuerte mentalmente. Uno siempre quiere estar pleno. El último año de mi carrera prácticamente lo jugué en una pierna. Sufría muchísimo dolor, hasta que llegó un punto en el que no podía pisar más y largué.  Estoy muy orgulloso de lo que logré. Mucha gente te recuerda por haber sido el único argentino que le ganó a Sampras. ¿Qué sentiste en ese momento, y que significa para vos hoy, 16 años después?En ese momento fue algo muy importante. Yo venia ascendiendo, pero todavía no tenía un puesto muy alto en el ranking. Recuerdo que estuve parado, sin jugar, toda la semana previa a ese torneo por una lesión en la mano. Viajé a Niza, un torneo que ya no existe, y ahí tuve que apelar mucho a mi fortaleza mental. Llegué a la semifinal del torneo, donde me tocó con Sampras, que era el dos del mundo en ese momento. Preparamos el partido con mi entrenador, y estaba convencido de que podía ganar. Fue un match durísimo, 7-6 en el tercer set. Para mí fue importantísimo, si bien en ese momento no lo respetaba tanto. Sí respetaba y admiraba a Lendl, mi ídolo deportivo, a quien también le gané, dos semanas después. Con los años se volvió un triunfo muy importante, y la gente me lo sigue recordando, 16 años después. Fue más significativo para la prensa y la gente que para mí. Es un recuerdo bonito, que queda para la estadística. 

Vos perteneciste a una generación importante de tenistas argentinos, quizás sin resultados tan importantes como la camada actual. ¿Qué diferencias notás entre ambos grupos?Yo creo que era una muy buena generación. En ese momento creo que, también, éramos alrededor de diez jugadores entre los primeros cien del mundo. No llamaba tanto la atención como ahora, porque la cobertura periodística era mucho menor. Mi partido con Sampras, de casualidad, fue uno de los pocos encuentros míos que se televisaron acá. No había tanta exhibición como hoy, la gente no nos conocía tanto.   Ustedes fueron como la continuación de lo que hicieron Guillermo Vilas y José Luis Clerc, mientras que antes de esta camada hubo un bache de muchos años. ¿Puede ser ese un motivo también?Puede ser. La gente estaba muy acostumbrada a Vilas y Clerc. Pero era una generación muy buena. Cuando nos fuimos retirando, el tenis argentino tuvo muchos años de nada. Se perdió la costumbre de ver a un argentino triunfando en el mundo. Fueron seis, siete años de vacío hasta que llegó esta generación: Nalbandian, Coria, Chela, Puerta, Cañas. Eso volvió a hacer vivir el tenis en Argentina. Y coincidió con este boom mediático.Igualmente, creo que esta camada llegó más alto que la nuestra: hubieron hasta cuatro entre los diez primeros.  ¿Y cómo era tu generación en cuanto a estilo de vida?Era distinta a la manera de ser de ahora. Primero, cambió toda la tecnología. Hoy, vos ves a los jugadores con dos teléfonos, computadoras, gente con ellos, se mueven más fácil. Nuestra época era más apasionada por el tenis, lo amaba mucho más que la generación actual. Nosotros nos íbamos a Europa y no volvíamos por cinco meses. No viajábamos con un grupo de trabajo, estábamos solos, teníamos que cuidar mucho lo que teníamos. Hoy en día tenés muchas más herramientas, es más fácil. En ese entonces, la única manera de aguantar era con pasión.

Training Day

10 de Septiembre del 2008

 

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El único lugar donde el éxito aparece antes que el trabajo, es en el diccionario. Eso lo saben muy bien los miembros del Vilas Club, por eso tenemos el honor de presentar una vez más al día en que todos disfrutamos orgullosos de una jornada dedicada al entrenamiento físico y mental. El sábado 20, a partir de las 9:00 hs. los socios podrán participar de distintas actividades, tanto indoor como outdoor… ¿Los socios dije? También podrán venir amigos, uno por cada socio.

 

Las actividades serán divididas en tres tipos:

 Naturaleza: Beach Voley, Master Local, Taichi, Baby + Kids, Beach Soccer, Spinning Ochentoso y Master Gym Box.

Tecno Sports: La última teconología deportiva aplicada a las actividades más solicitadas del Vilas: Running Team + Suunto, Cardio Tennis y Spinning Suunto a cargo de Pablo Gonzales. En estas tres actividades será introducido el novedoso sistema de monitoreo de frecuencia cardíaca.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    ·Tecno Demo: Test de Sudoración, Axon, Playstation 2, Evaluación de la marcha y potencia de piernas, Acuumen. 

 

Como nunca puede faltar el movimiento, la sala aeróbica estará toda la jornada poblada de deportistas, pasando por el Total Training, las Danzas Orientales, el Yoga y la infaltable Salsa Party.

 

Además, ese día se estará jugando el partido de Copa Davis frente al equipo ruso y no queremos que nadie se prive de este evento: a partir de las 10:00 hs. el reservado contará con una pantalla gigante donde todos podremos disfrutar de nuestro mejor producto nacional.

 

Destacable será la aparición del Footscan, un método revolucionario en la historia de la medicina deportiva, aplicado por el kinesiólogo Gustavo Güerzoni, miembro del Staff médico del Vilas Club.

 

A la noche, daremos la bienvenida a nuestra tan preciada primavera con la Fiesta RETRO : comida, show, sorteos y bandas en vivo. Un clima ochentoso para hacer honor a esta estación que nos devuelve el Sol.

 

No será un sábado más, sin lugar a dudas. Será un día entre amigos organizado por el Vilas con actividad física incluida en todas sus dimensiones. El deporte es un arte y nosotros les prestamos los bastidores. No se lo pierdan.

Los demonios de Federer

9 de Septiembre del 2008

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El coraje de Nadal, la mononucleosis, el frustrado cambio de estrategia, la insospechada falta de confianza…, razones de un caída alarmante, pero no definitiva del suizo.

Por Sebastián Torok - Revista GRIP. El trono tenístico dorado, que desde el 2 de febrero de 2004 lucía con ribetes helvéticos y un lienzo rojo con una cruz blanca en el centro, poco a poco perdió brillo. Una Matador español, voraz e irreverente, se apoderó de él. Roger Federer, suizo imperturbable si los hay, ganador y ultra profesional, se encuentra más perturbado que nunca desde que tomó el control del circuito. Si en la última temporada alguien se animaba a aventurar que en 2008 el Expreso ingresaría en un tobogán alarmante, seguramente hubiera sido señalado de insensato. Sin embargo, desde aquella conquista en el Masters de Shangai, en noviembre pasado, Roger no pudo mantener el vigor de su marcha deportiva. Los demonios trastornan su equilibrada personalidad; los obstáculos se le presentan, uno tras otro, sin darle oxígeno. Sus pobres rendimientos, sus insospechadas estadísticas, su afligida apariencia…, abren decenas de interrogantes a su alrededor. El mundo se acostumbró a disfrutar de un jugador exquisito e indomable y por ello, sus números asombran, Embates exitistas lo desacreditaron, casi sin tener en cuenta sus dificultades imprevistas. Una de ellas, quizás la que actuó como punto de partida, fue la mononucleosis. Entre fines del año último y comienzos del actual, el cuerpo de Federer se debilitó por esta enfermedad, causada por un virus, que en la mayoría de los casos provoca gripe, fatiga, dolor de garganta y hasta manchas en la piel –en Roger se observó en el pómulo derecho–. Habitualmente, los médicos prohíben a los deportistas de elite competir mientras dura la afección, que puede apartar a los atletas de los escenarios más de un año. El tenista croata Mario Ancic, por ejemplo, estuvo seis meses inactivo durante 2007 debido a la mononucleosis y se ausentó de Roland Garros.

Federer pidió innumerables consejos médicos en febrero luego de enfermarse por tercera vez en pocas semanas. Tiempo después, le permitieron entrenarse porque su organismo ya estaba creando los anticuerpos. “Me siento un día bien y otro mal”, confesó, por entonces. Luego, ya de vuelta, reveló: “Perdí mucha masa muscular. Me estaba sintiendo muy bien hasta diciembre, hasta que me sentí mal y me costó volver a tomar el rumbo. No pude trabajar como hubiera querido, porque hay que ser muy cuidadoso con la mononucleosis”. Desde allí, poco a poco su mente también pudo haber comenzado a sentir el apremio de los compromisos.

Otra de las situaciones que decepcionaron al suizo, seguramente, fue la frustrada alteración de la estrategia en su juego sobre canchas lentas. El tenista, nacido el 8 de agosto de 1981, contrató al coach español José Higueras, quien condujo a Jim Courier, Michael Chang y Sergi Bruguera en sus respectivas consagraciones en Roland Garros, y también convocado en su momento por Pete Sampras, para mejorar su juego en polvo de ladrillo. Con la flamante táctica, el helvético se esforzó, conquistó el torneo de Estoril –venciendo al ruso Nikolay Davydenko en la final, pero sin embargo luego cayó frente a Rafael Nadal en las definiciones de Montecarlo, Hamburgo y…, Roland Garros, el único Grand Slam que no posee en su rica vitrina.

“Esperaba un resultado mejor. Es una derrota dura, que duele, pero así es la vida y voy a intentarlo el año próximo. La temporada de polvo de ladrillo ya finalizó, esperaba que fuera mejor, pero ya está…”, expresó Federer, tras caer en París, todo un símbolo de su desilusión.

Aunque si de sinsabores deportivos se refiere, seguramente la última final de Wimbledon abrió una grieta profunda en el coraje del hombre originario de Basilea. Aquella batalla que se extendió durante 4 horas y 48 minutos –tiempo récord para una definición en el All-England–, conquistada por el zurdo de Manacor, despojó a Federer de su liderazgo en el césped y de ese aura de invencibilidad que ostentaba sobre esa superficie. “Es, por lejos, la derrota más dura. Fue un desastre. No hay comparación. No siento nada. Estoy decepcionado, roto, es todo…”, confesó Federer, que vive los enfrentamientos con Nadal como un verdadero clásico.

Es que si bien Roger cayó rendido ante varios tenistas, el español es su estigma; desde 2004, cuando se midieron por primera vez en Miami, chocaron 18 veces, con 12 éxitos para Nadal y 6 para el suizo. Por ello,, cada vez que Federer se impuso, no se preocupó por demostrar su desahogo y festejó con el puño apretado, lejos de ese perfil bajo que lo caracteriza.

Muchos comenzaron a aventurar que la caída en la alfombra verde ese sería el principio del fin en el reinado de Roger. Hasta los propios medios suizos, tan devotos de la campaña de Federer, bajaron la guardia. “Un drama y un nuevo rey”, publicó el diario Blick. Incluso, el periódico basilense Basler Zeitung se quebró: “Tras cuatro años de dominio total, Federer ya es tan sólo el segundo mejor jugador del mundo. Aunque los números no lo certifiquen, el relevo está cerca”.

Qué extraño debe sentirse el propio Roger, sabiendo que en sus rivales ya no provoca esa impresión de temor. Además, que ciertos ex tenistas que siempre lo han venerado, le quitaran el voto de confianza. Cuando alguien llega a la cima puede generar dos posiciones: adoración y envidia. Muchos, que quizás no se animaban a criticar al suizo durante su dominio absoluto, ahora sí lo hicieron, aprovechándose de la situación y llegando hasta la exageración.

El alemán Boris Becker, siempre dispuesto a opinar, fue contundente: “Para mí y para bastante gente, Nadal es el número uno desde hace bastante tiempo. Es el verdadero número uno y cuando llegue a la cima lo demostrará por mucho tiempo”.

El sueco Bjorn Borg, en tanto, fue más allá y hasta se animó a hablar de retiro: “No me sorprendería en absoluto si el año que viene Roger sale y dice «No voy a jugar más al tenis». La gente espera que él gane siempre y eso, es mental y físicamente extenuante. Tras perder en Wimbledon, ya no va a ser como antes, cuando solía ganar casi todos los partidos que jugaba. Ese tiempo ya pasó. Por eso digo que no me asombraría si pronto dice adiós”.De los once partidos que Federer perdió en la temporada, varios no figuraban en los bosquejos de nadie. Es cierto que cuatro caídas fueron con Nadal (en Wimbledon, Roland Garros, Hamburgo y Montecarlo), pero las demás fueron inesperadas, como frente al croata Ivo Karlovic (en ese momento, 22º del ranking) en octavos de Cincinnati, al francés Gilles Simon (14º) en su debut en Toronto, al checo Radek Stepanek (27º) en cuartos de Roma, al estadounidense Andy Roddick (6º) en cuartos de Miami, al estadounidense Mardy Fish (98º) en semifinales de Indian Wells, al británico Andy Murray (11º) en primera rueda de Dubai y al serbio Novak Djokovic (3º) en semifinales de Australia. 

“Si Nadal alcanza el N° 1 es porque lo merece, pero miren todo lo que tuvo que hacer para lograrlo…”, se quejó Roger, en rueda de prensa, cuando se sintió desprestigiado.

Es tan real que el suizo atraviesa por una chatura deportiva, como las sospechas que indican que no se conformará con sus laureles ya conseguidos. Casi sin pensarlo y luego de tanta autoridad, Federer se encuentra ante su desafío más motivador: recuperarse y volver a demostrar que está por encima de Nadal, ese gladiador que jamás se agota y fue su escolta durante tanto tiempo. “Honestamente, las derrotas me motivan más que otra cosa. Intentaré volver y probar que todavía sigo siendo el número uno. Sólo quiero hacerlo muchas veces. Estoy entusiasmado con miras a los Juegos Olímpicos y al US Open; espero ganarlos para poder terminar muy bien. Y que quede claro: no estoy acabado”. Los demonios lo aguijonean, pero está claro que Federer, siendo uno de los atletas más importantes de la historia, no se dará por vencido tan fácilmente…

Juan Martín del Potro - El chico del momento

2 de Septiembre del 2008

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REPORTAJE EXCLUSIVO /Por Lucas Argüelles

Gentileza Revista GRIP

  

En un año que no es el mejor para el tenis argentino, el tandilense –otro más– rubricó las expectativas que hace mucho tiempo estaban depositadas en él, y se cargó dos títulos al hilo, los primeros de su carrera. a continuación, la entrevista que concedió a GRIP apenas llegó a Buenos aires luego de las dos semanas más sobresalientes de su joven trayectoria.

 

El público argentino tenía sed de victoria, de figuras. En el medio de una temporada con pocos resultados –aunque con la adorada Copa Davis todavía en juego–, los triunfos obtenidos por Juan Martín Del Potro, con apenas 19 años, llegaron como una brisa de aire fresco. Y claro, durante esos días, Del Potro fue el chico del momento. La nueva esperanza del tenis argentino. En apenas un día debió atender a decenas de medios periodísticos. Entre ellos, GRIP. Nuestro turno fue uno de los últimos ese 23 de julio, pero a pesar de los temores lógicos luego de una maratón mediática como esta, Juan Martín se encontraba del mejor humor y con la mejor predisposición para contestar todas las preguntas.

 

 

¿Cómo estás viviendo este momento?   

Muy feliz. Después de estas dos semanas increíbles que me tocaron vivir, estoy contentísimo de poder estar en mi país, cuando en realidad debería estar jugando los Masters Series de Estados Unidos. Elegí volver, y por eso tuve la chance de disfrutar todo esto con mi familia, mis amigos y toda mi gente. Ymuy feliz por todo: por lo que estoy pasando, por cómo arranqué el año y porque tenía muchas ganas de que me fuera bien.

 

¿Cómo es esta locura que se desató a tu alrededor?  

Sí, es medio loco, ¿no? Está bueno, es lindo que tanta gente reconozca todo el esfuerzo que uno hace. Es sinónimo de que las cosas se están haciendo bien, de que se están obteniendo los resultados y ojalá que siga todo así: que siga ganando torneos, que ustedes (los periodistas) sigan hablando bien de mí y que se pueda seguir por este camino.

 

¿Por qué se dio que explotaras en este momento, ganando consecutivamente estos dos torneos? ¿Hay alguna razón específica? 

No, yo creo que el cambio lo hice en Roland Garros, donde había recuperado e incluso mejorado mi nivel. Era cuestión de esperar el momento, yo sabía que iba a llegar. Franco (Davín, su entrenador) siempre me lo dijo: “Lo único que no nos podemos permitir es que no estés preparado para cuando llegue el momento.” Y tenía razón. Se dio que ganara dos torneos juntos, y yo estaba con todas las ganas para aprovecharlo, y así fue. Estuve dispuesto a luchar partidos duros, contra rivales difíciles y superiores a mí, otros más accesibles, con distintas presiones. Y lo pude superar todo.

 

¿Qué te aporta Franco Davín en esta nueva etapa? 

Mucho, sobre todo, en la mentalidad. Es un tipo con experiencia, que vivió muchas cosas grosas, que sabe mucho de tenis y lo ve desde un lugar muy distinto al de la mayoría. Me aporta mucho día a día en la cancha, tanto en los entrenamientos, como cuando estoy jugando y lo veo a él sentado, diciéndome mucho con una palabra o una seña. Eso me deja muy tranquilo. Son cosas que no todos los entrenadores tienen, y me pone muy contento que esté conmigo.

 

Dijiste que el partido clave en esta gira fue el triunfo ante Simone Bolelli, en la segunda ronda de Stuttgart. Al mismo tiempo, decís que te sentís jugando bien desde Roland Garros, donde perdiste en la segunda ronda, también contra Bolelli. ¿Qué cambios hubo en el medio para poder dar vuelta la situación?  

Bueno, ese partido(el de Roland Garros) jugué muy bien y se dio para él. Bolelli venía disputando bien en polvo de ladrillo, y perdí contra un buen jugador. Y en Stuttgart, era un partido duro, pero yo sabía que si ganaba ese partido me iba a traer mucha confianza, por cómo venía cada uno. Le gané a él; después derroté a (Phillip) Kohlschreiber, que tenía toda la gente a favor, y no me sentí nada incómodo. Y la confianza siguió aumentando. Ya para el segundo torneo era como jugar en automático.

 

Supongo que tus objetivos cambiaron mucho en esta semana. ¿Cuáles son tus metas de acá a fin de año?  

Sí, la poca diferencia de puntos que hay entre mi puesto y el 15, por ejemplo, me permite pensar en avanzar bastante más. Pero con Franco la idea es no ponernos objetivos en cuanto al ranking. Los dos sabemos lo que puedo dar, lo que puedo lograr. Solo es cuestión de cabeza, de mejorar día a día, de terminar de definir mi juego… cuestión de tiempo. Hay que tener paciencia. No me tengo que volver loco: ni yo ni la gente por esperar resultados increíbles de mí. Estar tranquilo. Y el objetivo real que tenemos es mejorar mi saque, mi movilidad, estar físicamente diez puntos para prevenir lesiones. Y ojalá terminé el año ahí arriba.

 

¿Cuáles son tus aspiraciones como tenista? Sos muy joven todavía, pero… 

Sí. Hoy, al estar 25 del mundo, ya tengo otras presiones: tengo la presión de estar 15. Cuando estaba 60, lo era estar 30. Van cambiando todo el tiempo. Es una presión linda, que a cualquiera le gustaría tener. Cuando estás top-ten, sabés que estás a un paso de estar entre los cinco. A eso aspiro yo: a estar bien arriba. Hoy en día me falta pasar un escalón, que sería estar entre los 15 primeros. Después, afianzarme en esa posición, y esperar poder estar dentro de los cinco.

 

¿Soñás con ser el nº 1 del mundo? 

Sí, siempre sueño con eso. Con ganar el US Open… Son sueños que tengo dentro del tenis. No sé si los voy a poder cumplir, pero yo entreno y juego cada partido para tratar de lograrlo.

 

¿Te molesta esa presión, lógica, que re-cae sobre vos por ser el representante de una generación, y el recambio de otra? 

(Duda.) Sí… Es una presión linda. Más ahora que me saqué esa carga de que toda la gente hablara y esperara tanto de mí. Hasta hace unos meses atrás solamente eran expectativas frustradas de la gente, y mías por otro lado, también. Pero ahora la gente sabe que puedo lograr cosas grandes, torneos. También me van a presionar más. Lo mismo que mis entrenadores: no para que obtenga resultados, si no para dar lo mejor de mí mismo. Y está bueno, te da confianza que la gente esté pendiente de uno. Hay que tomarlo de la mejor manera.

 

Tuviste algunos problemas con tu físico durante el año, algo que es muy importante para tu juego. ¿Tenés que cuidarlo mucho para aprovecharlo al máximo? 

Sí, es una de las cosas que más tengo que cuidar. No tengo que pensar tanto en el tenis ni en la cabeza, sino en mí físico. Hoy, gracias a Dios, estoy diez puntos físicamente. Me banqué muchos partidos en pocos días sin ningún dolor. Teniendo buenos médicos al lado no hay manera de errarle. Creo que si estoy bien físicamente, el tenis va a seguir mejorando. Es lo fundamental para bancarme partidos y torneos largos, y una carrera de muchos años.

 

La Copa Davis. Si te la tenés que jugar, hoy, pensando en septiembre ante Rusia: ¿Vos qué creés? ¿Estás en el equipo? 

(Duda nuevamente.) Sí… Yo creo que si Luli (Mancini) tuviera que dar el equipo mañana, me convocaría. Pero, bueno… No es así, no depende de mí. Además, viene la gira rápida, que cualquiera puede tener buenos resultados, y dejarme a mí afuera. Nadie me lo asegura. Quizás nadie tenga buenos resultados y quedo afuera también. Eso va a depender del capitán. Pero mi sueño es ser parte del equipo, debutar de local; tener la chance este año que está todo dado como para pasar la semi y jugar la final de local. Sería muy lindo ser parte de eso.

 

Hasta ahora, tuviste buenos partidos en la Copa Davis. ¿Te sentís un jugador copero? 

Sí, jugué pocos partidos y de visitante, pero creo que el debut que tuve contra Austria (N. de la R: le ganó en el quinto punto a Jürgen Melzer) marcó que puedo jugar para la Argentina. Creo que debe ser distinto jugar de local, pero me encantaría, por toda la gente.

 

A la hora de las declaraciones a la prensa sos bastante particular. Por ejemplo, dijiste: “Estoy acostumbrado a no cumplir las expectativas”, o “jugué como nunca, perdí como siempre”. ¿Creés que eso se va a mantener?  

Son declaraciones que yo siento. Cuando vas a la conferencia de prensa y te preguntan cosas, creo que no tenés que ocultar nada. Yo siempre digo lo que me parece, lo que veo, lo que pienso. Y voy a seguir así. Ojalá no tenga que decir más ese tipo de cosas, y las cambie por otras más positivas. Pero, bueno, son declaraciones que uno hace. Pueden ser malas, buenas, feas, lindas, pero son las cosas que yo siento.

  del-potro-2.jpg Del Potro en Números

• 500 puntos sumó el tandilense por coronarse campeón en Stuttgart y Kitzbühel.

• En la misma fecha, pero en la pasada temporada, Del Potro ostentaba un registro de 20 triunfos y 15 derrotas. En lo que va del año, el tandilense suma 19 éxitos y 8 caídas, totalizando un record de 57-45 desde su debut en el profesionalismo en 2004.

• 180 es la cantidad de títulos obtenidos por el tenis masculino de nuestro país gracias a la reciente consagración en suelo austríaco.

• Del Potro se convirtió en el segundo jugador en cosechar dos torneos consecutivos junto con el español Rafael Nadal (Montecarlo y Barcelona; Roland Garros y Queen’s).

• 235.000 euros son los premios que acumuló Del Potro en los dos certámenes obtenidos.

• El argentino extendió su paternidad sobre el austriaco Jürgen Melzer en el historial de partidos entre ambos: 3-0.

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