
Los dos comparten, además del nombre y el pelo largo, una misma pasión -y la expresan de la misma manera, con garra, esfuerzo y mucha entrega-. Uno le pone su apellido al club y el otro su espíritu. Willy, que es Cañas, empezó como profesional hace 13 años, y desde entonces viene a entrenar, almorzar y pasar buenos ratos al Vilas Club, “es casi como mi casa, por la mañana hago gimnasio y después tenis, algo en polvo y la mayor parte del tiempo en cemento, tener el club a 10 cuadras de casa es un placer”. Así que una de esas mañanas, a pocos días de haber puesto a la Argentina otra vez en las semis de la Davis, nos sentamos en La Terraza a charlar un poco, especialmente sobre este torneo, el que tanto buscan ellos y tanto queremos nosotros.
La Davis te hace viajar mucho, hay veces que te queda totalmente a trasmano, te corta un torneo grande, tenés que ir a jugar de visitante en algún lugar y te tenés que cruzar medio planeta sin poder descansar… aún así, es una sensación única, a todos nos encanta jugarla y creo que la decisión de que sume puntos para el ATP es innecesaria, con nuestro ranking son muy pocos los puntos que podés ganar y definitivamente la motivación no pasa por ahí.
Rusia va a ser muy duro, todos los puntos son muy parejos, puede pasar cualquier cosa. Si ganamos, nos toca Estados Unidos o España y también jugaríamos de local, yo creo que va a pasar España y si llegamos a la final, para mi, vamos a tener que cambiar del polvo a la carpeta indoor para tener más chances de ganarles.
Juega desde los 6 años y a los 16 ya era profesional, hoy, con 30, parece disfrutar del tenis como desde el momento en que por primera vez agarró una raqueta, y no importan las trabas que surjan, el sigue y sigue, entrena y entrena, juega y juega, y mientras gana y pierde -sin pensar todavía en el retiro- reflexiona, el tenis te da cada semana una nueva revancha, cada lunes empezás a soñar de nuevo, pero también tiene lo opuesto, ese domingo que ganaste algo se te pasa muy rápido, no terminaste de disfrutarlo y enseguida se te viene el lunes otra vez para empezar con algo nuevo. A veces eso es un poco… satánico (¿?), se te esfuma en seguida lo que lograste conseguir después de tantos años de lucharla. Eso genera un estrés muy grande.
Este año tiene pensado jugar los 3 torneos de pasto y después de Wimbledon tomarse un descanso para prepararse para los Master Series y las Olimpiadas de Beijing, junto con la Davis es de lo que más me motiva jugar, estar ahí, compartir con otros deportistas la Villa y vivir el espíritu de los juegos… tal como nos muestra que siente al tenis -su deporte-, como un juego.