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Archivo para la categoría ‘Tenis’

Copa Petrobras

30 de Septiembre del 2009

depact05a20070110v3.jpgAmigos del Vilas: Ya saben… se está llevando a cabo la Copa Petrobras en el Vilas Club e invité a mi amigo Diego Mieres, que no conocía el Vilas y escribió esta nota buenísima que comparto con uds.

Crónica de una primera impresión

Ayer viví un día diferente, especial. Debo abusar de su cordialidad (¡Oh, desprevenido lector!) y arremeter con una confesión personal: detesto la rutina; de hecho procuro evitarla sistemáticamente.

Imagine cuánto me ilusionó la gentil invitación que recibí de Vilas Club a “disfrutar de un día de tenis”. Jamás había ido al club aunque, desde luego, lo conocía: amigos socios, notas en medios varios, torneos de tenis de categoría internacional.

Justamente en ese marco acepté la oferta. Vilas Club es, una vez más, anfitrión de la Copa Petrobras. Entusiasta como soy del tenis (y de lo novedoso) procuré un libro, algo de abrigo, y caminé entre los bosques de Palermo hasta toparme con la ‘Gran V’.

¡Cuánta razón tuvo quien afirmó que la primera impresión vale doble! Excelente diseño, árboles y buena energía desde el instante en que coronaron mi muñeca izquierda con la pulsera que me dejaría recorrer Vilas Club a gusto y placer. Caminando los pasillos, visitando el gym, la terraza, las canchas, certifiqué lo que el primer vistazo me había sugerido: ¡Qué bien pensado!

Mi visita ya había valido la pena. Con algo de tiempo antes del primer match escogí un rincón soleado para leer algún capítulo de mi libro. Herman Melville demostrándome por qué es eterno, y la primavera por qué es mi estación favorita.

Pero no nos perdamos en mis preferencias; recordemos que Vilas Club me había invitado a “un día de tenis”.

La organización y puntualidad de la Copa Petrobras son fiel reflejo del prestigio creciente del torneo. Muy bien ubicado, y feliz por ser parte de ese excelente ambiente, aplaudí la destreza de los jugadores. Las tribunas colmadas ovacionaron puntos fenomenales y celebraron con los ganadores.

Qué notable. Casi no hablé de tenis. Lo que pensé que sería una crónica tenísitica resultó un resumen de lo que fue una especie de ‘sábado’ en medio de mi semana. Me alegra. Porque es claro que Vilas Club es mucho más que un club de tenis: Vilas Club es un día de vacaciones a cinco minutos de la ciudad.

¿Les gustó? Espero que sí. Pronto subo fotos de la Copa y del clima increible que se vive estos días en el Vilas Club.

J.

DEL POTRO CAMPEÓN

14 de Septiembre del 2009

Qué emoción ver ganar al tandilense por 3-6, 7-6 (7-5), 4-6, 7-6 (7-4) y 6-2.

¡¡Gracias, Juan Martín!!

J.

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Pretty Woman

13 de Septiembre del 2009

Me cuenta “Fuchi” que se llevó a cabo el Torneo “Pretty Woman” en el Vilas Club y me muestra fotos de lo “bien rodeado” que estuvo. Envidia genera verlo tan bien acompañado a Ale… Y cuando le digo esto, él se ríe de mí porque no pude ir por estar de viaje de negocios y me dice: “yo estaba trabajando, vos también. Sólo que mi trabajo es mejor que el tuyo” Y vuelve a reirse. Sí, me lo banco porque es un amigazo… Pero voy a tener que organizarme mejor para no volver a perderme uno de estos eventos. Además en cuanto mejore del brazo quiero participar de los torneos. A ver en cuál me recomienda participar mi amigo “Fuchi”.

J.

Las campeonas:

Fatima Eposti - María Saiegh

Subcampeonas

Silvia Shaferstein - Ana Randisi

Zona Consuelo

Campeonas

Silvia Fasola Castano - Maria Silvia Tedaldi

Subcampeonas

Mercedes Efron - Silvana Kahanoff


dsc02546.JPG  dsc02547.JPG  dsc02551.JPG
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Cámara & Sorpresa

16 de Junio del 2009

Bueno, como les conté: la cámara de fotos que teníamos tuvo un problema. El técnico la revisó y dijo que no valía la pena el arreglo, tomó la lente y algunas partes y nos llevamos una cámara nueveeeecita y reluciente. Reluciente era la sonrisa de Lau leyéndome el manual (¡¡¡socorro!!! nada más aburrido que un manual…) mientras volvíamos.

Solamente se pudieron recuperar tres fotos del finde del 25 de mayo, y aquí pueden ver la producción ‘final’ de nuestra vieja cámara:

   

Hasta ahí las cámaras… la vieja que daba sus últimas fotos y la nueva que precisaba un “debut”. Aprovechando que el cole de los chicos está cerrado estos días (por la gripe) el viernes decidimos ir a almorzar al Vilas. Sí, era viernes 12 de junio, era casi el mediodía y llegamos al Vilas Club con la idea de almorzar y sacar algunas fotos de prueba, antes de un nuevo post del blog.

E imagínense nuestra sorpresa cuando ahí nomás, en la cancha 1 vemos jugando a CAÑAS y a GAUDIO. Guillermo Cañas y Gastón Gaudio en la cancha 1 jugando, entrenando, luciendo sus dotes tenísticas y nosotros de desprevenido público. A Laura le pareció que era la mejor manera de estrenar la cámara, así que pedimos permiso y se arrimó a sacar unas fotos. Sacó miles, bueh, no miles pero sacó muuuuchísimas y escogimos éstas para mostrarles.

La evaluación:

  • cámara de fotos: 10 puntos
  • fotógrafa: 10 puntos
  • ver a Cañas y a Gaudio en un entrenamiento: priceless ;)

    

   

J.

GUILLE CORIA , el “Harry Potter” del tenis.

1 de Mayo del 2009

Coria

Todos los que hemos seguido la trayectoria de Guillermo Coria de cerca, quizás por tener la suerte de que el Vilas Club sea anfitrión de tantos y tan buenos jugadores, tenemos una visión diferente de lo que es la preparación de un tenista profesional. Sabemos del esfuerzo diario que realizan por superarse y así desfilan con ellos, entrenadores, preparadores físicos, psicólogos, nutricionistas etc., etc. Guillermo nos ha llenado de orgullo: verlo entrenar en nuestras canchas, desgastar la cinta del gimnasio hasta lograr su objetivo… pero ayer, lamentablemente para los que disfrutábamos de la magia de su muñeca y de la ductilidad del “forehand drop“ (golpe que él mismo pusiera de moda en el circuito), fuimos testigos de su retiro tenístico. Rodeado de su familia y ante una veintena de reporteros a la caza de una nota, el gran Mago se despidió del tenis. No podemos dejar de agradecerle que fuera número 3 del mundo, finalista de Roland Garros y ganador de los Masters Series de Hamburgo y Montecarlo, llegando a obtener nueve títulos de ATP.Y si él mismo se emocionó en su discurso, no podemos dejar de emocionamos nosotros, que tanto añorábamos ver el final de la película. Le deseamos lo mejor en sus proyectos y ojalá que “Harry” vuelva pronto.

POR ALEJANDRO FUSILIER,
Head Coach de Tenis del Vilas Club

Guillermo coria y Guillermo Vilas

Conferencia de Coria en el Vilas
Coria recibió a todos los medios en el Vilas
Gracias por todo Guille!!!

Mariano Hood - Eternamente Niño

30 de Marzo del 2009

Por Lucas Argüelles

Gentileza Revista GRIP 

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¿Cómo fue despedirse en un torneo como el de Buenos Aires?

¡Me cag… tanto a palos que no voy a tener ganas de volver a jugar! (risas) Me sentí tan lejos de Almagro en ese momento que me dije “Flaco, despedite tranquilo. (risas)

No, hablando en serio, el resultado para mí en este último torneo era algo absolutamente anecdótico. Obviamente que salí a ganar, como siempre. Muchas veces me fue bien en ese torneo, donde estás con tu familia, y, de hecho, Sebastián (Prieto, su compañero) sigue jugando y los puntos le servían. Pero yo tenía decidido llegar a la final y retirarme. El haber perdido de manera tan contundente no me cambió mucho. A mí me importaba estar cerca de mi familia, de mis amigos, con el compañero con el que empecé la carrera de dobles…Sí, la verdad que hubiera sido lindo ganar algún partido, pero era secundario.

¿Y cómo viviste ese momento: desde que entras a la cancha, quizás por última vez; hasta la última pelota?

Se me pasaron dos millones de cosas por la cabeza. Momentos lindos, toda la carrera, todos lo años, también el trago amargo de la suspensión por el doping… La verdad es que por momentos, durante el partido, me costaba concentrarme y pensar en el punto. Se me mezclaban las sensaciones, era fuerte. ¡Pero al mismo tiempo creo que fue la única paliza que disfruté! (sonríe) Había cosas más importante que el resultado en sí. Al otro día, varios amigos me llamaron y me decían “¿no querés jugar un torneo más?” Y ni lo pensé, para mí ya estaba. El score no era lo importante…

¿Nunca consideraste retirarte en otro torneo que no sea el de Buenos Aires?

No, hay otros jugadores que siempre les ha costado jugar acá. El tener demostrar frente a su familia, a su gente, lo toman al revés y se les transforma en una presión, en una carga. Para mí fue lo contrario: me gusta, me motiva, y esa semana significó mucho para mí. Elegí Buenos Aires para volver a la actividad después de la suspensión, y también para retirarme. No era lo mismo hacerlo en un torneo en Eslovaquia, donde no lo podía compartir con nadie.

¿Qué te dijo tu compañero apenas terminó el partido?

Me dijo que había sido un placer jugar conmigo, le respondí que para mi también, y eso fue todo. Él es de pocas palabras, un tipo que va al grano y bueno, nos dimos un abrazo grande y ahí terminó. Los dos nos ayudamos mucho en nuestras carreras y va a ser una amistad para toda la vida. El partido fue tan rápido y hubo tanta diferencia que casi ni hablamos de eso. Fue un agradecimiento mutuo.

¿Y como fue la reacción del resto de los jugadores?

La verdad que sentí una buena onda infernal de parte de todos. Muchos me dijeron que iba a ir a ver al partido. Muy lindo. Incluso de tenistas extranjeros, jóvenes, que me preguntaban, me deseaban suerte. Era como que todo el mundo sabía que era mi último torneo. La verdad es que me sentí muy bien esa semana.

¿Y ahora…?

Ahora estoy feliz. ¡Feliz que no me tengo que tomar más un avión! Estoy muy contento con la decisión que tomé. Para mí era una deuda pendiente muy grande en mi vida el volver a jugar después de la suspensión, por más que nunca pude recuperar el nivel que tenía antes. Pero fue muy fuerte: un día estaba 20 del mundo, y al otro no tenía ranking. Sobre todo para mí, que amo este deporte. Cuando terminó el período de suspensión, iba a los torneos y sentía que me faltaba algo, me angustiaba…algo no me cerraba. Elaboré un poco todo y me di cuenta que me faltaba eso, el volver a la cancha y retirarme por decisión propia.

Cerré un capítulo muy importante de mi vida. Fueron 17 años viajando, sin parar, dedicándome a full al tenis. Y ahora estoy feliz de estar con mi familia, tengo proyectos para entrenar a chicos, poner una academia propia, reforzar el tenis en Cipolletti, la ciudad donde crecí, muchas cosas. Espero poder transmitir a la gente toda la experiencia que acumulé en tantos años de circuito. El tenis es mi vida y quiero seguir ligado a él.

Estás realizando unos trabajos en colaboración con la ATP. Contanos de qué se trata.

La ATP cuenta con una universidad a la que todo jugador que alcanza un determinado ranking, está obligado a asistir durante cuatro días. Ahí se interioriza al jugador sobre como funciona la ATP y todo lo que hace a ella: los torneos, las apuestas, las reglamentaciones, todo. Y, a partir de ahora, se les va a ofrecer también un entrenamiento. Mi función va a ser coordinar esa parte. Además, yo tengo un muy buen vínculo con los jugadores sudamericanos, y está la posibilidad de que en un futuro pueda asistir a la ATP con ese sector. Lo de la universidad es por un tiempo de dos años, y lo otro, bueno, se irá viendo. Me pone muy contento el poder hacerlo.

¿Cómo viviste el trago amargo de la suspensión por el doping, sobre todo al ser un caso tan atípico?

¡Mirá como tengo las chapas ahora! (risas) El finasteride, que es una droga que yo tomaba desde el año ’96 para la caída del pelo, estaba permitida, hasta que en 2005 la prohibieron porque podía cumplir la función de tapar otras sustancias prohibidas. En su momento demostré toda la información médica de por qué lo usaba, y me dieron una autorización para seguir tomándola. Me creyeron que era para la caída del pelo, todo, pero, según su criterio, no podían ampararse en ningún punto del reglamento para darme menos de un año de suspensión. Ellos me decían que en realidad me estaban ayudando y para mí fue terrible. Sobre todo porque era claro que no lo hacía para obtener una mejora en el rendimiento.

¿Qué te generó la explicación que te dieron?

Nada. (piensa) La verdad es que nunca me alcanzó, ni un poquito, su palabra de que hicieron todo lo posible dentro del reglamento para no suspenderme. Yo acepto que tuve una mínima negligencia: por un montón de razones, no me di cuenta del cambio y no pedí autorización a tiempo. Quizás me merecía un mes de suspensión, pero según ellos el reglamento no permitía eso. Entonces me dieron el mínimo, de 12 meses, que para un tenista es mortal. Lo mismo con la plata: solo me sacaron lo que gané en Roland Garros. Nunca me alcanzó esa explicación, pero se mueven mucho por las reglas y poco por el jugador.

Ahora el reglamento cambió. Hace poco estuve con quien alguien de la ITF y me dijo que, de ocurrir un caso como el mío, se podría tratar especialmente y dar, por ejemplo, un mes de suspensión. La verdad es que, más allá de mi error, siento que tuve un poco de mala suerte. El finasteride, que yo tomaba hace 10 años, estuvo prohibido solo tres, y ahora está permitido nuevamente. El antidoping está siendo un poco más justo también: antes era a rajatabla, ahora es un poco más flexible, según el caso.

Como agravante, tu caso se dio en un año en el que también se detectaron varios casos de otros argentinos, como el de Mariano Puerta, Guillermo Cañas, un poco antes los de Coria y Chela. De repente, todos eran argentinos, y fue un tema polémico en su momento. Si bien cada caso tiene sus aristas, ¿cómo fue para vos quedar envuelto en medio de todo eso?

Cuando pasó lo que pasó, yo sabía que a mi familia y la gente que me conoce no tenía ni que explicarle lo que había pasado. Es verdad también que en el ambiente del tenis me conoce mucha gente, y me puse mal porque la palabra doping suena horrible. ¡Yo era pelado y lo único que quería era que me creciera el pelo! Fue difícil. Te empiezan a llamar de los medios y en cierta forma tenés que salir a dar explicaciones. Y encima coincidió con muchos otros casos de argentinos.  Fue duro, pero al mismo tiempo me hizo ver la gente que de verdad me quería. Cuando me enteré estaba jugando un torneo en Metz, Francia, y lo leí en un diario por Internet. Los demás jugadores no lo podían creer, me buscaban los medios de todas partes. Tenía que jugar otro torneo en Viena, con David (Nalbandian), y me tuve que bajar. Me sentí muy mal, quería que me tragara la tierra. Me subí a un avión y volví para Argentina.

Siempre queda flotando en el aire la duda sobre si, en estas situaciones, se hace diferencia sobre los tenistas sudamericanos. ¿Cuál es la visión de alguien como vos, que la vivió de adentro?

Mirá, por mi experiencia con la ITF, te puedo decir que no creo que inventen nada. De hecho, yo ese medicamento lo tomaba. Pero me va a quedar una duda eternamente. Si lo que me pasó a mí, que fue una pavada enorme, inocente, le pasaba a, por ejemplo, (Tim) Henman yo no creo que lo hubiesen suspendido. Se lo dije a la ITF, y se enojaban y decían que ellos trataban a todos por igual. Ellos no te van a inventar un doping positivo, pero esa duda la voy a tener siempre. Porque no se van a arriesgar que un Henman, un Andy Murray o un (Andre) Agassi, con empresas enormes detrás, les haga un juicio millonario que los pueda fundir.

Igualmente, es difícil que les pase a ellos, porque tienen un tremendo poderío detrás y son híper profesionales. Para alguien como yo, que no cuenta con semejante grupo alrededor, se le puede pasar. No debería, porque somos todos profesionales.

Saliendo un poco de lo negativo de tu experiencia, esto te permitió empezar a viajar como entrenador de algunos jugadores. ¿Cómo viviste esa etapa?

Fue muy lindo. Estuve un año y medio con (Mariano) Zabaleta y (Juan Pablo) Guzmán. Mariano, que además es amigo, ya tenía una carrera impresionante, pero venía de un mal momento. Y Juampi había estado cerca de los 100 primeros y volvía de una lesión importante de cadera. O sea, todos arrancamos de cero. Entrenamos muy duro, hicimos un esfuerzo muy grande y valoro mucho lo que viví con ellos. Mariano estaba 300 del mundo y terminó llegando al puesto 75, Juampi jugó varios torneos de Grand Slam. La verdad que me sirvió mucho estar del otro lado de la red. Como fanático del tenis, me gustó mucho toda la parte de analaizar táctica y técnicamente el tenis. Ahí fue también cuando me agarró la necesidad de volver a la cancha, de volver a jugar.

En el futuro me encantaría ser entrenador. Manejar mi academia desde acá, y viajar con jugadores profesionales.

En estos 17 años, ¿cuál fue tu mejor momento en el tenis?

Cuando jugué la Copa Davis en Venezuela, en el ’99. Yo estuve muchas veces ayudando en los equipos de la Copa Davis, pero ahí estaba adentro, como jugador. Fue la única vez que sentí que estábamos todos juntos, tirando para el mismo lado. Éramos un equipo grande, había gente pendiente en nuestro país, el clima fue terrible y nos decían de todo, con Sebastián jugamos un partido complicado y lo ganamos, ese fue un poco como el puntapié de Argentina para llegar al grupo mundial. Me marcó mucho esa serie, fue durísima. ¿Sabés quiénes estaban como sparrings esa vez? Coria y Nalbandian. Ya se sabía que jugaban increíble y, como era lógico, hacían todo lo que necesitábamos. Yo le decía a los otros chicos “aprovechemos que ahora nos juntan las pelotas, porque en unos años se las vamos a tener que juntar nosotros.” Dos años después, Nalbandian llegó a la final de Wimbledon. Fue muy lindo.

¿Cómo llegaste a ser doblista?

Bueno, empecé como la mayoría: queriendo ser singlista. Arranqué jugando torneos satélites, con dificultades económicas, jugando Interclubes también. Como la mayoría. Probé hasta los 25, 26 años, llegué a estar 150 del mundo, y me di cuenta que faltaba para dar el paso.

De casualidad, estaba en un torneo en San Marino, con Sebastián, y nos anotamos de últimos en un cuadro de un torneo ATP, llegamos a la final y le ganamos a la que en su momento era la tercera mejor pareja del mundo. Ahí nos plantemos el dobles como una alternativa, algo que nunca habíamos pensado. Nos inscribimos en más torneos, nos fue bien y ahí empezamos a armar el calendario en base al dobles y no tanto al single. Nos fuimos afianzando, vimos que además podíamos más plata como doblistas y bueno, así se dio.

¿Qué tan distinto es el mundo del doblista del del singlista?Bueno, en lo económico no hay dudas: la diferencia es enorme. Después, la verdad, es que siento que los doblistas somos muy afortunados. Tenemos prácticamente la misma vida y las mismas facilidades que los singlistas en casi todos los torneos. Obviamente, siendo doblista, vas a Montecarlo y no te van a dar la suite de Federer, pero tenés una habitación con una vista al mar increíble. En los torneos grandes es lo mismo: te vana  buscar al aeropuerto, comés lo mismo, estás en los mismos hoteles, con los mismos accesos y facilidades. En algunos torneos más chicos, sentías que a los dueños les molestaba tener que hacer un cuadro de dobles, porque les generaba un gasto extra importante. Y es cierto. Pero es espectacular.¿Qué opinás de los cambios reglamentarios que se hicieron en los últimos años en el dobles? ¿Es la única manera de que pueda subsistir?

Mirá, en 2005, cuando a mí me dio el doping positivo, el dobles estaba en la cuerda floja. La ATP lo quería cortar mucho. Después de mucho esfuerzo de nuestra parte para que el dobles siga en pie y podamos mantener nuestro trabajo, creo que está bien. Se aumentaron los premios, los cambios resultaron más entretenidos para la gente, los partidos son más cortos y permiten que singlistas top lo puedan jugar. Ir a un torneo y ver que juegan (Marat) Safin o (Carlos) Moya, te da un extra, está bueno. Creo que se estabilizó bastante, con parejas carismáticas como los hermanos Bryan. Depende el país también.

Como especialista, ¿por qué Argentina no tiene una pareja de dobles consolidada?

Creo que es un tema histórico en Argentina. Desde la época de Vilas y Clerc. Y los capitanes de los últimos años se inclinaron por poner singlistas. En un momento estábamos Lucas (Arnold), (Gastón) Etlis, (Martín) Rodríguez, (Martín) García, Prieto y yo, todos entre los 30 del mundo. Algunas veces jugó uno, y muchas otras ninguno. Es respetable. Es más, creo si yo hubiese sido capitán, hubiese hecho lo mismo. Lo que sí me hubiese gustado es que los capitanes le pidan a algunos singlistas que jueguen juntos en el circuito. Como hizo Emilio Sánchez con Feliciano (López) y (Fernando) Verdasco en España. Creo que los buenos singlistas tiene muchas condiciones para jugar el dobles.

Eso te quería preguntar: ¿dos singlistas top ten pueden estar al nivel de una de las mejores parejas?

Si, ni hablar. Muchas veces lo que pasa es que cuando juegan, no le ponen la misma intensidad que al single, entonces ese genio que puede tener Nalbandian no explota, y en lugar de jugar diez puntos, juega siete. Sigue siendo un buen nivel, pero no es lo mismo. Pero es lógico: tampoco pueden jugarlo a la misma intensidad porque deben guardarse para el single, que es lo que más les interesa y conviene.

Ahora, yo pongo a jugar juntos a Federer y a Nadal…

(interrumpe) Son la pareja número uno del mundo, sin duda. Cualquier otros dos tenistas top pueden jugar en gran nivel y hacerles fuerza, pero ellos serían los mejores. Los Bryan, dependiendo el perfil de los rivales, pero no tendrían chances ante dos top ten.

¿Cuál fue el mejor doblista que enfrentaste en una cancha?

Todd Woodbridge, australiano, uno de los Woodies. Bah, en realidad los dos (NdeR: el otro es Mark Woodforde). Con Lucas jugamos contra ellos en la semifinal del torneo de Atlanta, hace diez años. Perdimos 7-5, 7-5, a la noche, con mucha gente en el estadio. Creo que fue uno de los partidos más lindos que jugué. Los tipos no juegan muy rápido, pero tiene una claridad del concepto de jugar dobles impresionante. Son un libro abierto.

¿El singlista que te sorprendió como doblista?

Bueno, en su momento, Henman. Hacía saque y red cuando jugaba single, imaginate lo fácil que le resultaba teniendo que cubrir la mitad de la cancha. Lo que pasa es que jugaba dos torneos al año. Jugué contra él en Montecarlo y ganamos.

¿Qué tenés que decir de tus parejas habituales de dobles?

Bueno, con Sebastián somos grandes amigos. Lo quiero mucho como persona. Tuvimos momentos buenos, otros no tanto. Imaginate que convivimos más que con nuestras respectivas mujeres, por lo que hay momentos en los que se desgasta un poco la relación. Pero siempre tratamos pelearla cuando no estábamos tan bien. Y nunca nos vamos a olvidar que cada uno fue doblista gracias al otro y nos cambió la vida.

Otra gran pareja con la que tuve dos años espectacular fue Lucas. Nos fue muy bien, ganamos muchos torneos y también es un amigo de la vida. Con altibajos: tuvimos peleas, nos separamos, volvimos a jugar juntos y nos fue bien.

Después con el Colo Gattiker, con Daniel Orsanic, con el Tero García, con (Mariano) Monachesi, con Lobito, con Martín Rodríguez… muchos y amigos. También me ayudó mucho Jorge Rodríguez.

Y tuviste un compañero muy especial, con el que jugaste un solo torneo: Rafael Nadal.

Esa es otra de las cosas más lindas que me dio el tenis: jugar con Rafa. Fue en Queen’s, en césped, y perdimos en primera ronda con (Nicolás) Lapentti y (Fernando) González 7-6, 7-5. Cuando en febrero decidí volver a jugar, agarré el ranking y me fijé a que tipo bueno le podía pedir que me de una mano para poder entrar directamente en un torneo, porque yo no tenía ranking. Y pensé en Rafa, que lo conozco y tengo la confianza para pedirle, de onda. Y me dijo que íbamos a jugar Queen’s, cuatro meses después. Vi que el tipo ganaba torneos a lo loco y pensé que ni se iba a acordar. Hablamos antes de Roland Garros, que lo ganó, y me dijo que estaba a full. Qué le venía bien para aclimatarse al césped. Un animal.

Le ganó a Federer fácil en la final de Paris, al día siguiente se tomó un tren a Londres y a las seis de la tarde ya estaba entrenando en el club. Al día siguiente calentamos juntos. Los calentamientos suelen durar 40 minutos: llevábamos una hora y media y ni habíamos practicado volea. (sonríe) Le dije: “Rafa, decí que juego con vos, si no juego nada.” ¡No daba más, estaba muerto! (risas) No lo podía creer. En los cambios de lado me decía: “Partner, estoy a full. Me cuesta un poco la devolución, pero hasta que le agarre la mano al pasto.” ¡Yo no podía creer que Nadal me esté dando explicaciones! Uno de los tipos más grandes de la historia del tenis. Además, le preguntaba si después de ganar un torneo como Roland Garros no necesitaba aflojarse un poco, que es lo normal, en lugar de entrenar tres horas por día. “No, no. Yo necesito entrenar a full los primeros días y después me siento como en polvo.” Y así fue: ganó el torneo. Es único, un fenómeno.

¿Por qué te dicen el Niño?

Bueno, alguna vez tuve pelo (risas) . Entrenaba en Neuquén, en una academia, con un grupo de chicos que eran todos mucho más grandes que yo, y yo era como la mascota. Era bajito, con el pelo tipo Carlitos Balá y era el Niño de la academia. Pasó el tiempo y quedó. Y ahora los chiquitos, aunque no tenga ni un pelo, me dicen Niño. (risas)

Debe ser incómodo para vos hablar de ello, pero todo el mundo dice que el Niño Hood es el tipo más bueno del circuito, y nadie tiene algo malo para decir. ¿Qué sentís cuando escuchás eso?

Es que no me conocen. (risas) No sé, me genera un orgullo y una alegría enorme. Yo fui como fui. No es que iba pensando en llevarme bien con uno o con el otro. Me gusta llevarme bien con la gente, me gusta abrirme, soy charlatán, siempre estoy de buen humor. Te lo tendrían que decir los otros. Pero estoy muy agradecido por que hablen así de mí, y como me trataron cuando me retiré.

El tenis te dio todo, hasta tu mujer. ¿Qué es el tenis en tu vida?

Mucho (piensa) El tenis me dio todo. Primero, el poder vivir de lo que uno ama. Conocer el mundo, hacerme de grandes amigos de todos los países (se va emocionando y los ojos se ponen vidriosos). El conocer a mi mujer gracias a Orsa. El tener un buen pasar, poder mantener a mi familia. Y ayudarme a formarme como persona. El tenis es muy lindo pero también es muy sacrificado. Tenés que ser muy responsable, tener mucha fuerza de voluntad, mucha dedicación, paciencia. Y eso te forma, como toda profesión. Pero al ser algo tan individualista, forma tu carácter. Es algo a lo que estoy eternamente agradecido y de lo que seré parte toda mi vida.

El Espíritu Solidario, en el Gen de los Tenistas

3 de Marzo del 2009

 En una tendencia que crece, los deportistas dedican esfuerzos y dinero para apoyar emprendimientos benéficos: desde Federer y Nadal hasta Berloqc y Lapentti

 

Gentileza Revista GRIP

 

¿Qué conduce a un deportista de elite, millonario y con la agenda abarrotada de compromisos publicitarios y sociales a despojarse de ese caparazón aislante de la realidad y visitar, por ejemplo, a enfermos de tuberculosis en un pueblito perdido del continente africano? El deportista popular y exitoso, en algunas oportunidades, sabe que sus actos fuera del campo de juego son los que lo ayudarán a canalizar sus propósitos personales. Algunos observan estas acciones como algo ajeno, pero otros le dedican horas y esfuerzos a sostener emprendimientos solidarios. Afortunadamente, hay una corriente fraternal que cada vez se hace más fuerte. Así, el deporte surge como una herramienta de ayuda. Y el tenis, siendo una actividad con principios caballerescos, lógicamente, no está al margen. Todo lo contrario. Decenas de jugadores de primer nivel conceden dinero y tiempo a los más necesitados.  nueva-imagen.png

Roger Federer, idolatrado por su talento con la raqueta, pero todavía más admirado por su cortesía, es, quizás, el ícono de esta tendencia. “Logré mucho dentro de la cancha, pero ahora quisiera conseguir más fuera de ella”, reveló el suizo, en una suerte de declaración de principios. No solo posee una fundación con su nombre, dedicada a financiar proyectos a beneficio de chicos en situación de desventaja, especialmente en Sudáfrica, donde creció su madre, Lynette, sino que además, en abril de2006, el helvético fue distinguido con el título de Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, engrosando una lista que involucra a la cantante Shakira, al futbolista David Beckham y a la actriz neoyorquina Whoopi Goldberg, entre otras personalidades.

La Fundación Roger Federer nació en 2003. “Roger vivía un período de gran éxito en su carrera y discutíamos sobrela posibilidad de compartir lo que estaba recibiendo. Y así surgió…”, explicó, orgullosa, la madre del hombre que lideró el ranking durante 237 semanas.

 

La entidad otorga asistencia financiera, pero también intenta promover el deporte entre los más jóvenes. “El valor de las habilidades que un chico aprende es invaluable. El trabajo en equipo, el respeto, la fortaleza, la disciplina… son aspectos que el deporte te regala”, explicó Federer, encabezando una campaña de recaudación de fondos para las víctimas del tsunami que en 2004 arrasó el sureste asiático.

 

Su fundación, además, se asoció con Imbewu (significa “semilla” en xhosa, una de las once lenguas de Sudáfrica), una organización que tiene ambiciosos proyectos. Uno de ellos, se basa en un esquema para que cien familias suizas subsidien a 134 chicos sudafricanos.

 

Con el mismo espíritu de Federer, el español Rafael Nadal prestó su una fundación con su nombre y hasta participó de un partido de fútbol, junto con su amigo y arquero del Real Madrid, Iker Casillas, con el fin de recaudar dinero para los afectados por la malaria.

 

“Hablé largo sobre el tema con Roger y él me contó que cuando estás allí, con la gente que necesita una ayuda, es algo que te llena. Esto puede ser un comienzo de mi futuro, para cuando me retire y tenga más tiempo”, describió el mallorquín, abriendo su corazón.

 

Además, junto con Xavi Torrés, el deportista paralímpico español más destacado de la historia, es padrino del Programa de integración social de niños y niñas con discapacidad Aprenem Junts (Aprendamos Juntos), que emprendió diversas iniciativas sociales y atléticas en favor de la integración y la tolerancia con los discapacitados.

 

“Soy una persona privilegiada por poder trabajar en lo que me gusta y tener una buena posición económica y considero que estoy en deuda con la sociedad”, añadió, sumiso, lejos de esa fiereza que demuestra en los courts del planeta.

 

Tanto Nadal, Federer o cualquier otra estrella del deporte actúan como inspiración para muchos. “Ellos son espejos donde los chicos se reflejan y crecen”, aseguró Adolf Ogi, consejero de las Naciones Unidas para el Deporte al servicio del Desarrollo y la Paz.

 

Los mayores referentes del circuito masculino no son los únicos que brindan una mano. La siberiana Maria Sharapova, por ejemplo, luego de recorrer una zona rural del sur de Vietnam decidió encabezar un proyecto de una escuela de tenis. “Una vez, durante una visita a Vietnam, observé a muchas personas intentando jugar tenis con raquetas para cazar insectos y sin pelotitas. No pude creerlo. Y eso me hizo pensar mucho y actuar”, declaró la rusa.

 

En una oportunidad, convocado por el cantante Elton John, Andy Roddick aportó camisetas y raquetas firmadas para una gran subasta en favor de los contagiados de sida. “No sabía que podía serle tan útil a la sociedad”, confesó el estadounidense, que luego de ese clic en su cabeza, creó una fundación. A partir de allí, el Bombardero de Nebraska no cesó de ayudar, haciendo clínicas de tenis y hasta jugando un partido benéfico frente a un aficionado, pero utilizando una sartén en vez de una raqueta. Incluso, en las últimas semanas de 2008, se preparó para la actual temporada disputando encuentros de exhibición junto con Serena Williams, John Isner y Caroline Wozniacki.

 

Naturalmente, la colaboración no es solo una costumbre de los europeos. En América latina, muchos tenistas asisten a la comunidad. Desde la organización sin fines de lucro que lleva su nombre, David Nalbandian busca la integración social de personas con discapacidad a través de proyectos orientados a la salud y el deporte. “Hace mucho tiempo que venía apoyando acciones en el pueblo donde nací, Unquillo, y pensaba en hacer una fundación. Hoy ya cumplí un sueño”, manifestó el cordobés. Recientemente, entregó un otoemisor –moderno aparato que permite detectar problemas auditivos en los recién nacidos– al hospital Neonatal Córdoba.

 

El chileno Fernando González es un habitué de la “Copa de Tenis por los Niños del Hogar de Cristo”, certamen de exhibición que se realiza en el Estadio Nacional de Chile. El dinero recolectado se destina a la construcción de hogares para chicos que se encuentran en riesgo social después del terremoto que afectó, en 2007, a Tocopilla, ciudad de la región de Antofagasta. Además, Feña efectúa donaciones a la fundación cada vez que gana un partido de tenis.

 

“Me siento muy afortunado de poder ayudar haciendo lo que más me gusta. Además, entretener a la gente y que ésta ayude, y que todo esto sea en bien de los niños de mi país… es mucho”, se alegró González.

 

También Nicolás Lapentti posee su propia fundación. La misma ayuda a chicos enfermos de cáncer y a deportistas con proyección internacional. Cada año, jóvenes ecuatorianos ganan becas de entrenamientos en el exterior y viajes por los torneos junto con Lapentti.

 

Geográficamente más cerca, Carlos Berlocq acostumbra hacer clínicas de tenis y donaciones para el Club Atlético Chascomús, donde comenzó a dar sus primeros pasos en el deporte blanco. “Me encanta ayudar a las escuelitas municipales, porque sé todos los obstáculos que tienen. Me gustaría dar más, pero para eso tengo que ganar y estar entre los primeros 50 del mundo.”

 

Distintas figuras, disímiles alcances. Pero todas las acciones con el mismo fin: dar una mano. El tenis no se obnubila con las luces del glamour y la fama, y sus intérpretes lo demuestran.

 

Tenis Femenino de Primera

28 de Febrero del 2009

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Por el Vilas Club han pasado los mejores tenistas de nuestro y de otros países. Las canchas de primer nivel y la tranquilidad que inunda el predio son probablemente los motivos por los cuales nuestros mayores exponentes nos siguen eligiendo.

Algunos se habrán visto un tanto sorprendidos durante los últimos meses con la presencia de nuestra tan ganadora Gabriela Sabatini por los pasillos del club. Esta mujer que cuando era una niña de tan solo 15 años supo llegar a la semifinal de un Gran Slam elige hoy el Vilas Club para entrenar y no perder su nivel.

Naturalmente, nos vimos ante la encrucijada de ponerla a jugar con un rival que diera la talla, pero no tardamos mucho en solucionar este inconveniente: Gaby es muy amiga de Paola Suarez, quien también entrena en el club, con lo cual eligen algunas horas de cada semana para jugar algún partido de entrenamiento.

Si bien es cierto que  Gaby no es Virginia Ruano ni Paola Steffi Graff, las chicas se llevan bastante bien dentro del court. Otro verdadero lujo que se pueden dar ellas dentro de la cancha y nosotros, admirándolas desde la grada.

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La Legión en el verano

12 de Enero del 2009

Probablemente muchos esperen, luego de ver este título, una nota en alguna playa exótica donde abunden la paz, los lindos paisajes y el chill-out. No los culpo por esperar algo así, pues cuando uno imagina el pasar de un tenista que pegándole a una pelotita amarilla gana millones de dólares, no puede relacionar la actividad con el sacrificio y la entrega personal.

Para sorpresa de muchos, escépticos, estando a 12 de enero y rondando los 25 grados de temperatura (aparte de una sensación térmica que en la junga de cemento sube por las nubes), los jugadores de la legión pasan sus días entrenando al máximo para estar a punto durante el 2009.

Los equipos de fútbol tienen destinos como Tandil o Mar del Plata, lugares dignos para la realización de una pretemporada. Los jugadores de tenis, que no quieren ser menos, encuentran en el Vilas Club la tranquilidad necesaria para entrenar cómodos junto a sus entrenadores.

Hoy pudimos ver a varios jugadores; tal como lo enseña la primera fotografía, en la Cancha 1 encontramos al Gato Gaudio, que parece estar dispuesto a volver a ser el gran jugador que alguna vez supo ser; en la 2 aparece el Chucho Acassuso esperando en su descanso entre set y set. Al fondo, recién habiendo pegado un drive excepcional (doi fe, la puso en un ángulo) está Zabaleta entrenando con su coach. Cerca de las canchas pero lejos de la raqueta estaba Juan Chela, levantando pesas como Rocky Balboa.

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No sé qué pensarán ustedes, pero después de ver este acto de entrega y sacrificio, espero un 2009 a puro tenis, con nuestros máximos exponentes peleando allá arriba. Una vez más.

Homenaje al Idolo del Tenis

5 de Enero del 2009

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El jueves 17 de diciembre el máximo rey de nuestro tenis, Guillermo Vilas, fue agasajado por su propio club con una exhibición junto a los jugadores de la  Legión Argentina de tenis y algunas promesas del futuro.
 
La jornada, organizada por el Vilas Club, comenzó a las 19 hs. en su sede de los Bosques de Palermo, con una gran convocatoria de gente que se acercó a homenajear al Gran Willy.
 
Entre los invitados destacados aparecen Juan Martín Del Potro, Mariano Zabaleta, Gastón Gaudio, Willy Cañas, Guillermo Coria, Gisela Dulko, Pitu Salerni, Sergio Roitman, Paola Suarez, entre otros. El programa incluyó partidos singles y dobles entre algunos tenistas y las promesas del futuro.
 
Guillermo Vilas, anfitrión de la noche, cerró el evento entregándole un trofeo a Petrobrás por su apoyo al futuro del tenis argentino.

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