Virginia Da Natura
Fanática de los deportes extremos -su mejor forma de vincularse con la naturaleza-, Virginia Da Cunha fue trazando su camino de vida por trabajos que la acercaban a los deportes y por deportes que la llevaron por distintas ciudades del planeta.
Geminiana auténtica, de confeso espíritu nómade, alternó entre actividades que la volvieron famosa -sí, sí, es la misma blonda de Bandana que también pasó por el teatro, la tele y la radio- y trabajos que la hicieron desaparecer, practicamente, del mundo que conocía. Así, desde la Córdoba que la vió nacer, se mudó -bien chiquita- a la Buenos Aires que la quiso adoptar, pero su fobia ciudadana la lanzó por el mundo. Primero Costa Rica -para aprender surf y trabajar de camarera en una playa de Tamarindo-, después California -para disfrutar del snowboard mientras cambiaba pañales ajenos- y finalmente Grecia -para estar cerca de su hermana en Turquía y aprender el oficio de barwoman-. Y tanto rodar, tanto rodar, un día decidió que quería aprovechar una nota en la tele para aprender wakeboard y el destino la puso al borde del altar -en estos meses, a punto de casarse con aquel instructor profesional del deporte acuático-.
Hoy, establecida en Buenos Aires -aunque no sabe por cuanto tiempo- encuentra el equilibrio entre el cemento y la naturaleza en el Vilas Club, espacio que la ayuda a sobrevivir la ciudad mientras practica Yoga -su nuevo vicio- o disfruta de La Terraza -el restaurante del Club-, ya sea para almorzar o escribir.
De donde no se mueve nunca es de la música, mundo aparte que la transporta espiritualmente. Hoy lidera una banda Pop-punk que bautizó Virginia Pancakes y la cual funciona como un catalizador para expresar su relación con el amor, la naturaleza y los deportes mientras sigue su búsqueda incansable de aprendizaje y autenticidad.
Podés ver en que anda hoy Virginia entrando a alguno de sus sitios on-line:
http://www.viriweb.com
http://www.myspace.com/virginpancakesmusic
Tags: socios


