Todo lo que siempre quiso saber sobre alimentos anti-grasa y no se animo a comer.

A no atorarse con la idea, hay alimentos que estimulan nuestro metabolismo y ayudan a quemar grasas, es cierto, pero solo funcionan si nos ocupamos de mover el cuerpo y hacer ejercicio. Este tipo de alimentos son ricos en aminoácidos, vitaminas y minerales, todos muy necesarios para liberar la grasa de las células adiposas y transformarlas en células que sirvan para obtener energía. No se trata entonces de comer, comer y comer determinados alimentos mientras hacemos ejercicio con el pulgar sobre el control remoto, sino de prestar atención tanto a nuestra rutina de entrenamiento como a lo que comemos, para ayudar al cuerpo a eliminar esos rollitos rebeldes.
Sin ejercicio no hay dieta que aguante. Una dieta baja en calorías te ayuda a perder peso pero… no todo lo que brilla es oro. En general, a la mayoría de las personas lo que les pasa es que al volver a una dieta normal recuperan los kilos que habían perdido. La explicación está en que las dietas que no se complementan con ejercicio físico en general nos hacen perder kilos de masa muscular y no de grasa, cuando resulta que la masa muscular es el tejido quema-grasa por excelencia.
Volviendo loco al metabolismo. Matarse en el gimnasio y comer como un pajarito no nos asegura que vamos a bajar de peso sino, por el contrario, lo que generamos es que el metabolismo se adapte a esta situación extrema y aproveche cada caloría que ingerimos sin gastar nada de las reservas de grasa. Es necesario, entonces, darle al organismo el mínimo de calorías que necesita -1500 para deportistas mujeres y 1800 para hombres, aprox-.
El secreto para no engordar. Algunos comen un poco de más y ya están inflados, otros, en cambio, comen como lima nueva y siguen con la panza chata como una tabla. ¿Cuál es el secreto? Genética, hormonas, estilo de vida, horas de sueño y alimentos tienen mucho que ver al momento de pensar en un plan para mantenernos en forma y, según las últimas investigaciones, la inflamación también es un factor importante dado que interferiría con la leptina, hormona que, al incrementar la grasa corporal, manda una señal al cerebro para que aumente el metabolismo y disminuya nuestro apetito. En las personas obesas esto no ocurre con lo cual el organismo no puede regular sus reservas de grasas.
Y ¿cuál es el origen de estas inflamaciones? Estrés, falta de ejercicio y exposición a toxinas -además de enfermedades más graves, como las cardíacas o la artritis-, parecen ser la causa, como así también una dieta rica en grasas saturadas y trans, azúcares y carnes rojas. Como solución se recomienda el consumo de manzanas, almendras, nueces, pimientos, salmón, atún y todo tipo de alimentos que actúen como antiinflamatorios naturales, ayudando a reducir y eliminar la inflamación.
Conclusión, no es cuestión de comer poco o aburrido, sino todo lo contrario, comiendo un poco de todo nos aseguramos el aporte de todas las sustancias que nos ayudan a quemar grasa y calorías durante el proceso digestivo. En la próxima nota vamos a ver cuáles son esos magníficos alimentos que nos dan una mano para estar en forma.
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